Pese al pequeño tamaño del país, el cine danés siempre ha constituido una de las cinematografías que mayores avances ha logrado en el lenguaje cinematográfico. Si Carl Theodor Dreyer era la cabeza más lúcida de este cine hasta su desaparición en los años sesenta, en los noventa Lars von Trier y Thomas Vinterberg, con su Dogma 95, crearon un cine áspero que nacía de las entrañas. De la mística al más rudo realismo. También tenemos a Susane Bier, cada vez más lejana del dogma y más querida por Hollywood. Pero, ¿qué más nos ofrece este país? Pues un ejemplo de ello es A Royal Affair, un drama de época dirigido por Nikolaj Arcel y que ganó, en el pasado festival de Berlín, dos osos de plata: al mejor actor (Mikkel Boe Følsgaard) y al mejor guión. Y ahora acaba de llegarnos su tráiler internacional, pues su estreno en EEUU está programado para el 9 de noviembre de este año:

El argumento, ambientado en el s. XVIII, gira en torno a un triángulo amoroso entre el rey Christian VII (Mikkel Boe Følsgaard), su joven esposa Carolina Matilde (Alicia Vikander) y el médico real (Mads Mikkelsen). La reina, desilusionada de su matrimonio por la locura que sacude al rey, decide cometer adulterio con su médico de cámara, y juntos iniciarán un boicot para cambiar el gobierno del país. Estamos, pues, ante el eje temático primigenio del drama de época: amor y política, sexo y traición. No es de extrañar que el guión obtuviese un oso de plata, pues parte de una reconocida novela del danés Bodil Steensen-Leth y está escrito por el propio director Nikolaj Arcel, por Rasmus Heisterberg y por el mismísimo Lars von Trier.

El poder de este drama reside, además de en su cuidada ambientación, en la magnífica interpretación de unos actores que Dinamarca trata de exportar al mundo. Y entre ellos destaca Mads Mikkelsen, que ha protagonizado algunas joyas de la cinematografía danesa moderna, como Te quiero para siempre o Después de la boda, de Susanne Bier. En la edición del festival de Cannes de este año ganó el Premio a la Mejor Interpretación Masculina por Jagten (La caza), de Thomas Vinterberg, donde interpretaba a un profesor asediado por la sociedad por una acusación falsa de pedofilia. La obra, que pude ver en Cannes, funde elementos del realismo sucio del dogma, como la movilidad extrema de la cámara, con una elaboración estética a través del uso de música extradiegética e iluminación artificial.

Se trata de una fábula moral sobre el arquetipo del falso culpable, el tema que tanto gustaba a Hitchcock, quien es obligado a abandonar la comunidad por las suspicacias que levanta su presencia. El film atrapa al espectador porque el director toma una historia universal con la que es facil empatizar, pero en numerosas ocasiones recurre a clichés y a recursos propios de telefilm, de modo que el resultado no es totalmente satisfactorio. A este actor, de sólido rostro, mandíbula geométrica y mirada penetrante, le auguro un próximo futuro por Hollywood, donde ya ha realizado algunas excursiones en la vertiente más mainstream, pues apareció en King Arthur (El Rey Arturo), en The Three Musketeers (Los tres mosqueteros) y como villano en Casino Royal. Tras el premio obtenido en Cannes y la llegada a salas de A Royal Affair, probablemente comience a ser valorado por una audencia cada vez más universal.

Fotos: Itpworld