Pasito a pasito Paz Vega ha sabido ir ganando posiciones en el cine estadounidense para colarse en una producción de las que acaparan la atención del mundo entero: Grace of Monaco. En la película dirigida por Olivier Daham, en la que Nicole Kidman dará vida a la que actriz que abandonara Hollywood para convertirse en princesa de Mónaco, Grace Kelly, la española se pondrá en los zapatos de la que fuera la gran diva de la ópera en el siglo XX: María Callas. Quizás una personalidad tan rica e interesante como la de la soprano griega mereciera una película para ella sola, mejor que aquella especulación, más cercana a la ficción que a la realidad, que nos ofreciera Franco Zefirelli en Callas Forever, en la que estaba interpretada por Fanny Ardant. Polifacética como ninguna otra cantante de ópera, la Callas daba cuenta de sus dotes interpretativas en la película de Pier Paolo Pasolini, Medea, aunque quizás sea más interesante repasar algunos de los títulos que se hicieron eco de su portentosa voz al incluir fragmentos de sus inolvidables interpretaciones del bel canto.

Maria Callas

Opera

Dado el gusto barroco de un cineasta como Dario Argento, no es de extrañar que ubicara en un mundo tan dado al exceso como el de la ópera el argumento de unas de su película de terror estrenada en 1987. Protagonizada por Cristina Marsillach, se centraba en una joven cantante que se ve acosada por un admirador que comienza a eliminar a todos los que se relacionan con su diva para quedársela sólo para él. En un entorno como este resulta de lo más apropiado colar en la banda sonora algunas de las piezas más populares de Maria Callas, como Lady MacBeth, Vieni t'afretti, Casta Diva, Amami Alfredo o Sempre libera. Disfruten de la secuencia, es tan delirante como casi todas las películas dirigidas por el cineasta italiano.

Milk

El colectivo homosexual siempre se ha rendido ante la excelencia de la diva griega, por lo que no es de extrañar que Gus Van Sant incluyera varias de sus piezas en la banda sonora de Milk, el biopic sobre el activista homosexual que llegara ocupar un cargo electo en la alcaldía de San Francisco, y por cuya interpretación Sean Penn se llevara su segundo Oscar. Dos son las piezas interpretadas por Maria Callas que se pueden escuchar en la banda sorna: Ah, quegli occhi! Quale occhio al mondo y Mia gelosa!.

The Bridges of Madison County

Al igual que muchos de los personajes que interpretaba sobre los escenarios, la vida sentimental de Maria Callas no fue un camino de rosas. Por eso resulta de lo más coherente que Clint Eastwood utilizara fragmentos de Casta Diva y Mon coeur s'ouvre à ta voix para aliviar los momentos de soledad de Francesca Johnson (Meryl Streep) en esta romántica y entrañable película de 1995.

La luna

En 1979, sólo dos años después de la muerte, por motivos todavía no esclarecidos, de Maria Callas, el cineasta italiano Bernardo Bertolucci era uno de los primeros que utilizaban sus grabaciones en una película. Estrenada en 1979, Jill Clayburg era Caterina Silveri en La luna, una cantante de ópera que, durante una gira por Italia, se involucra en una relación incestuosa con su hijo de 15 años con el objetivo de ayudarle a superar su adicción a la heroína. Por eso resulta más que apropiada la inclusión de Tutte le fuste al tempio, extraído del melodrama en tres actos de Giuseppe Verdi, Rigoletto, que también está relacionado con el amor filial.

2046

En el caso de la fantástica película que Wong Kar Wai estrenaba en 2004 y que servía de continuación a su maravillosa Fe yeung nin wa (In the Mood for Love), podríamos buscar alguna relación que justifique la inclusión de Oh! s'io potessi dissipar le nubi... Col sorriso l'innocenza en su banda sonora. Pero quizás la justificación más razonable sea su exquisito y característico gusto que le permite aglutinar en una misma película boleros interpretados por Xavier Cugat con el fragment Casta Diva, de la ópera Norma, que fuera la que más veces interpretara Maria Callas sobre los escenarios.

Philadelphia & Io sono l'amore

Jonathan Demme reavivaba en 1993 el fervor por la Callas en Philadelphia. Si varias son las piezas que se incluyen en la banda sonora de la película, una de las secuencias que todos recordamos es aquella en la que Andrew Beckett (Tom Hanks) se dejaba arrebatar por la emotiva interpretación que Maria Callas hacia de La mama morta. Un fragmento que, tal cual y haciendo referencia directa a la película protagonizada por Tom Hanks, Luca Guadagnino aprovechaba esa misma secuencia y el aria de la ópera Andrea Chénier, de Umberto Giordano, para ilustrar la muerte emocional de Emma Recchi (Tilda Swinton) en Io sonó l'amore. Una excepcional manera para comprobar no sólo como una misma pieza, sino el significado de esa pieza en una película, podía extrapolarse a otra para adquirir una nueva dimensión.