Mucho tiempo ha pasado desde que Kevin Costner alcanzara su máxima cota de popularidad gracias Dancing with Wolves, con la que conseguía un Oso de Oro en Berlín y un Oscar de la Academia, aunque no por su labor como actor sino por la dirección de la película. Si la década de los ochenta le allanara al camino para convertirse en uno de los actores más cotizados y respetados de los años noventa, en estos últimos años quizás haya pasado algo desapercibido. Si recientemente protagonizaba la interesante The New Daughter para participar después en un papel pequeño, pero al que le sacara mucho partido, en The Company Men, este año se ha dejado ver a través de la pequeña pantalla en la mini serie Hatfields & McCoys y el año que viene le veremos como Jonathan Kent, el padre adoptivo de Clark Kent, más conocido por Supermán, en Man of Steel. Quizás por eso ya vuelven a rifarse su nombre para participar en proyectos como la película sobre Jack Ryan o Three Dyas to Kill, un thriller de acción producido por Luc Besson.

Kevin Costner

Lejos quedan los tiempos de Frances o The Big Chill, cuando si en la primera hacía un mínimo papel por el que ni siquiera le acreditaban, en la segunda sus secuencias eran eliminadas para interpretar únicamente al fallecido por el que se vuelven a reunir sus amigos. Con un tipo de atractivo sencillo y cercano, como si fuera el vecino de al lado, comenzó a hacerse un hueco con filmes como Fandango y Silverado, hasta que en un mismo año protagonizó dos filmes como The Untouchables y No Way Out. Si comenzaba la década de los noventa produciendo, dirigiendo y protagonizando Dances with Wolves, la terminaría con The Postman, que quizás tenga parte de responsabilidad en la merma de su popularidad. Entre medias, lo mejor y peor de su carrera: Robin Hood: Prince of Thieves, JFK, The Bodyguard, A Perfect World, Wyatt Earp y Waterworld, entre alguna otra, y que cada cual la ponga en el saco que crea conveniente. Pero a pesar de que su cota de popularidad haya disminuido, Kevin Costner ha sabido permanecer, lo que unido a esa humildad que desprende, le ha permitido seguir en activo y, poco a poco, volver a sacar a relucir su estrella.

A las órdenes de Kenneth Branagh -otro actor/director-, en la película que preparan Warner Bros y Legendary Pictures, todavía sin título pero a la que se alude comúnmente como Jack Ryan, Costner interpretaría al mentor y entrenador del popular agente de la CIA en sus inicios. Luego estaríamos hablando de una preculea de filmes como The Hunt for Red October, Patriot Games, Clear and Present Danger y The Sum of All Fears. Por otro lado, Luc Besson le ofrece la oportunidad de interpretar a Ethan Renner, un mercenario que trabaja para el gobierno y se está muriendo es Three Days to Kill. Se trata de un guión escrito entre el cineasta francés y Adi Hasak -que ya escribiera el guión de From Paris with Love- en el que este asesino a sueldo está determinado a reconciliarse con su hija, a la vez que asume una última misión. Todavía no está claro quien sería el director de esta propuesta, pero hay rumores que apuntan a McG, que produjera la serie Nikita a partir del popular personaje creado por el propio Luc Besson.