Kathryn Bigelow vuelve a los terrenos donde mejor se maneja: el medio oriente. The Hurt Locker (En tierra hostil), que arrasó en los Oscar en 2009, arrancándole las estatuillas a mejor película y mejor director al film de su ex-marido James Cameron, se ambientaba en Irak. Y ahora, la trama se ubica en Afganistán, pues en su nuevo film, Zero Dark Thirty, Bigelow se sumerge en la operación militar que terminó con la vida de Osama Bin Laden. Entre su casting se encuentra Jessica Chastain o Joel Edgerton. Y ya disponemos de su primer tráiler, que fija la fecha de estreno para diciembre de este año:

La existencia de esta obra y el propio tráiler abren numerosas incógnitas interesantes de desvelar. La primera apunta a los motivos por los que se ha realizado esta obra. Normalmente, un hecho traumático demora su irrupción en imágenes cinematográficas por la dificultad de poner en escena el proceso de duelo. De ahí que el 11/S haya conocido una representación cinematográfica algo tardía y, sobre todo, bastante conservadora, ensalzando el arquetipo del héroe y la excepcionalidad del hecho, buscando distanciarlo de la realidad del país. En cambio, el reverso del atentado, la caza de Bin Laden, que tuvo lugar hace apenas un año y medio, ya conoce una adaptación cinematográfica. Este hecho muestra el ansia por construir una cinematografía de la historia reciente del país, pero como siempre, una historia entendida como historia de las victorias. Y es que las victorias siempre son más cinematográficas, pues no conocen controversia.

El guionista, Mark Boal, afirmó en una entrevista a Entertainment Weekly que el motivo de elección del tema fue la admiración:

Estoy fascinado por la gente que se dedica a cosas realmente difíciles y peligrosas por hacer el bien. Pienso que son héroes y estoy intrigado por ellos. Me fascina el mundo en el que habitan. Personalmente me gusta saber como capturaron a Bin laden. Todo lo que hago espero que interese al resto de la gente.

La segunda incógnita es: ¿es realmente una victoria el asesinato de Bin Laden? ¿Una democracia puede considerar como progreso el homicidio? Obama celebró la caza del terrorista por los medios como un logro de las fuerzas del país, pero olvidó que una democracia debe conmemorar la justicia, no la venganza. Y de poco sirven unos valores democráticos que se quieren universales (tal y como demuestra su énfasis en extender el sistema democrático por el mundo) si, al cambiar de escenario, se produce una amnesia en su aplicación.

La tercera incógnita: ¿hasta dónde se atreve a llegar el film? Zero Dark Thirty huye de las implicaciones políticas, pues hoy en día es imposible cuestionar la conveniencia sobre el asesinato de Osama en medios de masa, y mucho menos en Hollywood. Aquí no entramos en una cuestión de división entre demócratas y republicanos: estamos ante un hecho concerniente a la totalidad de la nación y ante la que los políticos guardan una rigurosa unidad. Así, no confío en la existencia de una huella crítica en el film. De hecho, el propio guionista, Mark Boal, afirmó lo siguiente:

No hay agenda política en el film (...) Mucha gente va a sorprenderse cuando vea el film. Por ejemplo, el presidente no está representado en la película. Simplemente no aparece en la película.

El tráiler es tajante con el próposito del film: "La historia que piensas que sabías / Ésto es lo que pasó". Así, teniendo en cuenta los antecedentes en la dirección de Kathryn Bigelow, podemos anticipar qué es lo que vamos a obtener: una aproximación objetiva a los acontecimientos, tratando de alejar todo discurso o interpretación sobre los mismos. Y para Bigelow, la objetividad se basa en la filmación de los procesos en su completitud, de modo que si todos los hechos son representados en su continuidad sin supresión, se logrará evitar una tergiversación de la realidad.

Ahora bien, Bigelow es consciente de la imposible objetividad en las representaciones de la realidad, pues todo parte primariamente de una perspectiva. Un hecho no puede captarse sin la perspectiva que lo antecede. Así, el recurso que utiliza es la explicitación de la existencia de un punto de vista en la filmación de los acontecimientos, de modo que el espectador queda advertido de esta imposibilidad de capturar la realidad desbordante y compleja. Es lo que ocurre en The Hurt Locker, y en lo que reside su fuerza y su modernidad: todos los hechos están filmados desde el punto de vista del ejército americano, de modo que sólo accedemos a su visión, y sólo vemos a los iraquíes en la distancia. Hay una exageración consciente, buscando señalar que es un film sobre el bando estadounidense de la Guerra de Irak, y no un film sobre la Guerra de Irak.

Este hecho levantó ampollas en la crítica cinematográfica, pero yo me posiciono a favor de The Hurt Locker, porque su mecanismo permite desvelar que la verdad es inaprehensible, y que sólo queda como recurso admitir esta frustración y señalar que todo pasa por el filtro de un punto de vista. Además, el toque documental de las imágenes, con una cámara de extrema movilidad y una composición imperfecta, permitía una sensación de verismo, recordando a los reportajes de guerra, aunque hay que ser conscientes de que es un constructo, una decisión de la puesta en escena: no es una realidad que se impone sobre la cámara, sino la cámara creando realidades. Pero genera sensación de realismo.

Zero Dark Thirty parece entroncarse con su anterior obra, pues vamos a observar la caza de Osama Bin Laden desde la única perspectiva del ejército americano y la cámara parece recurrir, de nuevo, a un cierto tono documental, o a cámaras ocultas (como se observa en un plano a través del cristal), dos formas de representación que otorgan un estatuto realista al metraje, aunque la cámara está más apaciguada. Si el film se inserta en la misma dinámica, señalando exageradamente esta única visión de los hechos (lo que supone, en el fondo, una crítica al monismo del punto de vista estadounidense, no se si consciente o inconciente), puede resultar interesante. Ahora bien, desconfío de la temática y temo que pueda resultar pura propaganda del gobierno.

En diciembre observaremos los resultados, pues su estreno ha debido ser retrasado para después de las elecciones presidenciales de noviembre ante las desconfianzas del Partido Republicano, que piensa que Obama ha filtrado información a Kathryn para poder construir una obra que le sirve de publicidad al líder del Partido Demócrata y así pueda acceder a renovar su presidencia.

Fotos: Entertainment Weekly