Hablar de originalidad en el mundo artístico actual no resulta demasiado acertado. Desgraciadamente es una palabra que ha ido perdiendo su significado por la cantidad de referencias e influencias que pueblan las obras artísticas actuales, y el cine no es una excepción. Dentro del séptimo arte, hay un género en el que esta palabra ha perdido prácticamente todo su valor: el género de terror. Y es que la gran mayoría de las cintas de este tipo que se realizan actualmente, están basadas, de alguna u otra manera, en largometrajes anteriores del que toman descaradamente elementos para completar su discurso principal. Es quizá que por ello las películas de terror actuales han dejado de interesar tanto al gran público, aunque siempre será un género atrayente.

Eso es lo que ocurre cuando uno lee la sinopsis de The Cabin in the Woods: un par de parejas de adolescentes que han decidido pasar un fin de semana de vacaciones en una cabaña del primo de uno de ellos. Por supuesto la construcción está en medio del bosque completamente aislada donde sólo será cuestión de tiempo que cualquier fenómeno paranormal sirva como excusa para comenzar la matanza. Esta no es la excepción y al principio tanta acumulación de clichés producen un rechazo directo sobre el discurso, o cuanto menos desaparecen las esperanzas de encontrarse ante la cinta de terror que todos estamos esperando. Pero, afortunadamente, Drew Goddard tiene un as escondido en la manga.

Aparte de la línea argumental de los jóvenes en la cabaña, también se desarrolla una más misteriosa donde podemos ver a varios hombres uniformados haciendo referencia a las decisiones de dichos jóvenes, como si todo ello no se tratara más que de un experimento donde la vida y la muerte van de la mano. En este punto estoy de acuerdo con mi compañero Luis en que las referencias a las serie Lost son más que evidentes, pero afortunadamente aquí todo queda claro y cobra sentido. Esta línea paralela es, sin duda, lo que le da mayor interés a la cinta y a partir de la cual se podría hablar de algo de originalidad, pese a que esa idea está tomada de obras anteriores.

No quiero revelar demasiado de lo que representa esta segunda trama, puesto que es capital en el desarrollo de todo el metraje, pero consigue que todo el argumento dé un giro completo y nos encontremos con una película distinta. A partir de ahí no nos encontramos con una película de terror al uso, sino más bien con una cinta que pretende homenajear más que parodiar a los grandes clásicos del género haciendo hincapié en los principales clichés que han hecho de este género lo que es. Para ello recurren a referencias más que evidentes de clásicos del terror como son Evil Dead o The Texas Chain Saw Massacre, sin ningún tipo de pudor en evidenciar que son estas y no otras las cintas que han utilizado. De hecho, en la propia cinta los personajes mismos hacen comentarios sobre los pasos que hay que seguir dentro de una película de terror, como si fuese un ritual.

Ese ritual del que hablan no es más que los arquetípicos elementos que se tienen que dar en una película de terror, o que no tienen por qué darse. Parece que hay situaciones (la chica huyendo desnuda del psicópata, las caídas que tiene por el camino o el típico personaje del quarterback que no sobrevive jamás) que tienen que suceder obligatoriamente, y cada cineasta se las ingenia para que se den en pantalla de la forma más rocambolesca y sangrienta posibles. Eso no es sólo lo que homenajea The Cabin in the Woods, sino también lo que critica: la historia se convierte en la creación de una prototípica película de terror, donde los realizadores tienen que cumplir ciertos clichés mientras que los personajes los intentan incumplir para poder sobrevivir.

Para cualquiera que espere una cinta de terror convencional, que se vayan olvidando porque en la cinta de Goddard no lo tendrán. El director no pretende hacernos pasar momentos de auténtico miedo, de hecho nos encontramos con más ejemplos que nos despiertan una carcajada. Pero igualmente es una película más que recomendable para todos los amantes del género, que verán como hay numerosas referencias a películas anteriores que será todo un mérito descifrarlas por completo. Desde luego The Cabin in the Woods supone un soplo de aire fresco al género, pero siempre sin perderle el respeto y con unos grandes conocimientos fílmicos del mismo.

tres estrellas