Que estaba claro que Fox no iba a perder la oportunidad de sacar mayor rentabilidad a Prometheus, lo sabemos todos. Las posibilidades de que cualquier película realizada en Hollywood tengan (infinitas) secuela(s) tiene muchas más probabilidades de que asistamos al fin de la crisis económica. No importa que muchos quedáramos parcialmente defraudados con una película que, si no es una precuela de Alien, sí se anticipa al universo creado por Dan O'Bannon y Ronald Shusett. Lo importante son las cifras y en el caso de Prometheus, más incluso que los 130 millones de dólares que ha recaudado en los Estados Unidos, pesan los 303 millones de dólares que ha recaudado en el mercado internacional. Y eso que todavía faltan muchos mercados por arrasar, como el español que verá mañana mismo, 3 de agosto, cómo aterriza Prometheus.

Ridley Scott

Independientemente de que la decisión de seguir explorando los orígenes de la saga se hayan tomado por cuestiones económicas, lo cierto es que Damon Lindelof dejó todo lo suficientemente deshilvanado como para que hubiera muchas posibilidades para una docena de continuaciones. Muchas. Lo curioso (y de lo que me alegro) es que el que fuera uno de los guionistas de Lost tiene todos los boletos para no estar en esta secuela. No tanto porque Fox o Ridley Scott no quedaran satisfechos por su trabajo, sino por incompatibilidades de agenda. ¡Ja, ja! (risa Nelson). Lo siento, no puedo evitarlo. Quizás sea culpa mía por prestar atención a todo lo que se dice en las campañas de promoción y que finalmente no es más que eso: promoción. Pero Damon Lindelof y sus declaraciones sobre las conexiones que Prometheus con Alien, consiguieron entusiasmarme, para defraudarme posteriormente con una película que si bien es entretenida, ni de lejos le llega al pellejo desechado del alienígena que sale del estómago de Kane (John Hurt).

Noomi rapace y Michael Fassbender

Por otro lado, no seré yo quien niegue que Ridley Scott hiciera un trabajo formidable con Alien, pero atribuirle a él todas las excelencias de la película también me parece algo exagerado porque ni siquiera participó en la gestación del guión, como no lo ha hecho en ninguna de las películas que ha dirigido. De cualquier manera, su nombre no es el único que está asociado en estos momentos a esta secuela de Prometheus, cuyo objetivo es que esté lista para estrenar en 2014 o 2015, ni tampoco está totalmente claro que la vaya a dirigir, todos sabemos lo que costó convencerle para dirigir esta. La que parece condenada a revivir el largo periplo infernal que ya padeció Ripley (Sigourney Weaver) es Noomi Rapace, que junto con Michael Fassbender, son los únicos nombres que suenan para repetir. ¿Repetiremos nosotros? Para qué vamos a engañarnos, seguro que sí.