Los únicos nombres que están ligados a esta nueva versión de Cleopatra, que parte de la adaptación de una novela de Stacy Schiff Cleopatra: A Life, son los de Angelina Jolie y Scott Rudin. La primera como protagonista, y el segundo como productor, de un proyecto que se viene gestando desde junio de 2010 en las oficinas de Sony y que podría pasar de las manos de David Fincher a las de Ang lee. Si Brian Helgeland realizó el primer borrador del guión, posteriormente se asignaría al ganador del Oscar por Forrest Gump, Eric Roth, la adaptación de la novela. Al contrario que otras aproximaciones sobre Cleopatra, que se centraban en aspectos más melodramáticos del personaje, la idea es desarrollar el argumento desde un pisto de vista histórico más estricto, realzando sus facetas tanto como guerrera, estratega y político, como también las de seductora.

Angelina Jolie

El primer director interesado por el proyecto fue James Cameron, que abandonó en favor de las secuelas de Avatar. Después vino Paul Greengrass, pero en marzo de 2011, el director de The Bourne Supremacy y The Bourne Ultimatum estaba fuera para dar paso al de The Girl With the Dragon Tattoo, proyecto que David Fincher rodaba para Sony. No está claro porqué ha desestimado finalmente el proyecto, pero el caso que se abre el camino para un nuevo director que tome el mando, y todos los dedos señalan hacia Ang Lee. Desde Sony no han querido hacer ninguna declaración, pero ya sabemos que en Hollywood las cosas no se miden por calidad, sino por cantidad. Por mucho que David Fincher hubiera conseguido con The Social Network, ya no se escucha nada sobre la posibilidad de la secuela de The Girl with the Dragon Tattoo, por lo que parece claro que el cineasta ya no es un valor en alza para Sony. Que yo no sea un admirador del director de Fight Club, no impide que le considere un director de calidad, por lo que no puedo más que considerar lamentable la decisión de Sony, si es que está basada únicamente en que su última película no ha cumplido con las expectativas previstas.

Por otro lado, la verdad es que la opción de Ang lee, no sólo me parece muy acertada, sino que enriquecería prodigiosamente la película. Recordemos que estamos ante un cineasta que ha demostrado su capacidad para moverse de la misma manera tanto dentro como fuera de la industria, y en ambientes tan dispares como Hong Kong, Nueva York, Inglaterra, San Francisco, Pekín o la India, en la época actual o en muy diferentes períodos, y en el idioma que se le ponga por delante. Sin ir más lejos, su última película, Life of Pi, ya suena para la carrera de los Oscar. Lo único que no veo claro es a Lee dirigiendo a Jolie. Doy por sentado que la chica no se va a poner a aprender egipcio (ni antiguo ni contemporáneo) ni mucho menos latín, para hacer su interpretación más coherente, pero quien sabe si estaríamos ante un papel merecedor de nominación.

Ang Lee

Eso sí, muy difícil lo tiene Angelina para hacer sombra a actrices como Claudette Colbert, que interpretaba el personaje dirigida, en 1934, por Cecil B. DeMille; o a Viven Leigh, que la interpretaba en la adaptación de una obra de George Bernard Shaw en 1954; o mucho menos todavía al imponente retrato que de ella hacía Elizabeth Taylor en una película que componía el personaje tanto a partir de la biografía que de Cleopatra hacía Carlo Mario Franzero, como de escritos de Plutarco, Appio y Suetonio. Y si desde luego, la producción de la película tiene tantos avatares como tuviera la de Joseph L. Mankiewicz, tenemos preproducción de Cleopatra para rato. El caso es que si realmente quisieran ceñirse al rigor histórico y por citar algún nombre conocido en el panorama internacional, ¿no sería más certero contar con una actriz como Freida Pinto? Porque Cleopatra, blanca, lo que se dice blanca no era, ¿verdad? Otra cosa es que las mujeres egipcias se ocultaran del sol y utilizaran sus maquillajes para aclarar su tez, pero de hay a ser de raza caucásica hay un trecho bastante grande.

Foto: Fresa con crema Gold Derby