Will Smith está más vivo que nunca. Tras protagonizar After Earth, el último proyecto de Shyamalan, ha decidido tomar el mando y lanzarse a la dirección. Y lo hace con un proyecto basado en el relato bíblico de Caín y Abel, titulado The redemption of Cain, en el que también actuará según informó Deadline. Va a ser financiada por al propia productora de Will Smith, Overbrook Entertainment, y apoyado por Sony.

Will Smith ya había anunciado hace dos años la producción de una obra también basada en Caín, The legend of Cain, donde convertiría al personaje en un vampiro. La duda es el tratamiento que el director hará sobre el relato en The redemption of Cain, porque como todo en la Biblia, es interpretable. Caín fue concebido por Adán y Eva fuera del paraíso y se convirtió en el primer asesino de la historia, pues mató a su hermano Abel por los celos sentidos cuando Dios afirmó preferir el sacrificio de su hermano al suyo. Históricamente, el relato es la materialización de la victoria de la agricultura sobre la ganadería, de la vida sedentaria sobre la vida nómada del pastor, pues Caín era agricultor y asesinó al pastor nómada, a Abel. Es un relato, pues, del origen de la civilización.

No obstante, Caín puede ser también la marca de la diferencia. En Demian, de Herman Hesse, el personaje protagonista afirma que Caín nunca asesinó a Abel: simplemente era diferente al resto por su distinta intuición vital, y por ello, la comunidad le atribuyó un relato inventado, el asesinato de Abel, como forma de marginalizarlo. Así, Will Smith puede servirse de la historia de Caín como medio de reivindicación de la negritud, siguiendo la estela de Spike Lee en sus films. Pero lo más probable es que trate de ser respetuoso con el texto, tratando de desvirtuar lo mínimo las palabras bíblicas.

El film de Will Smith no es el único proyecto de Hollywood basado en las escrituras sagradas. Darren Aronofsky va a dirigir un film sobre la historia de Noé, con Anthony Hopkins como Matusalén. Steven Spelberg ha anunciado una obra centrada en la figura de Moisés. Y Ridley Scott prepara una adaptación del libro del Éxodo. La adaptación bíblica siempre permite un gran éxito de público, la fusión de historia y espectáculo y, además, la mitificación de la narración. Porque la Biblia es, al fin y al cabo, mito, historia desdibujada que termina solidificándose en una narración.

En tiempos de incertidumbre, mejor regresar a lo seguro. Y Hollywood no posee actualmente un núcleo genérico de producción, como sí ocurría en su etapa clásica, con los géneros cinematográficos perfectamente definidos y cerrados. Ahora en Hollywood descansan más directores que géneros, salvo el de superhéroes, que conoce un auge espectacular. Así, para asegurar afluencia de espectadores, es preciso construir narraciones con sólida base, y qué mejor que la Biblia.