A la espera de que el jueves se hagan públicas las películas que optan al León de Oro, el festival de Venecia ya ha publicado el film inaugural, ese film que se convierte en los títulos de crédito iniciales de todo el festival y que debe tener el poder de sumergirnos en el universo del celuloide. En esta ocasión, se trata de la nueva obra de la cineasta hindú Mira Nair, The Reluctant Fundamentalist, basada en un best-seller del pakistaní Mohsin Hamid que lleva el mismo título.

El argumento gira en torno a un joven pakistaní que emigra a los Estados Unidos para trabajar en Wall Street y que vive, en la cima de su carrera, las consecuencias del 11S a través de islamofobia y rechazo. La película muestra, pues, el sueño americano truncado por la xenofobia interna de la sociedad: el éxito merecido no llega por prolongar un pasado ajeno a Occidente. El director del certamen, Alberto Barrera, que sustituye al querido Marco Müller (quien logró resucitar a Venecia y mantenerlo como el segundo festival más importante tras Cannes y tejerlo a base de producciones independientes), señala los motivos de su elección:

La película ofrece numerosos temas de reflexión (...) y destaca el creciente papel de la creatividad femenina en todos los sectores de la cultura y la sociedad contemporánea.

Mira Nair ya ha sido premiada en dos ocasiones en Venecia, pues obtuvo el Premio al mejor guión con Mississippi Masala (1991) y el León de Oro en 2001 con Monsoon Wedding (La boda del Monzón). Su carrera se ha tejido a base de intercambios culturales entre India y EEUU, con películas con reparto íntegramente hindú (Monsoon Wedding), películas totalmente estadounidenses (Vanity Fair) y films de mezcolanza de ambas culturas (The namesake). Es, pues, una cineasta interesante para observar el creciente multiculturalismo que inunda el cine, y estaría bien compararla con su opuesto: estadounidenses que se lanzan a la india, como Wes Anderson en The Darjeeling Limited o Danny Boyle en Slumdog Millionaire.

The Reluctant Fundamentalist no forma parte de la competición, así que no podrá ser votada por un jurado del que ya conocemos su composición integral. El presidente es Michael Mann, el director estadounidense de Heat, Public Enemies o The insider. El resto son los siguientes:

  • Marina Abramovic, artista serbia conocida por su exploración del dolor corporal hasta los límites del desmayo, buscando reflejar el drama de las guerras balcánicas, y que por lo tanto, virará su elección hacia obras periféricas seguramente.

  • Laetita Casta: modelo francesa que ha trabajado con Raoul Ruiz y Tsai Ming-Liang.

  • Peter Ho-Sun Chan: director y productor de King Kong.

  • Ari Folman: director y guionista israelí, autor de la gran obra de animación Waltz with Bashir (2008)

  • Matteo Garrone: director italiano galardonado con dos Premios Especiales del Jurado en Cannes por Gomorra y Reality, trata de adaptar el neorrealismo en el s. XXI y se decantará por obras con un tono de realismo social.

  • Ursula Meier: directora franco-suiza, autora de Sister, ganadora del Oso de Plata en Berlín 2002.

  • Samantha Morton: actriz inglesa nominada al Oscar por America y Sweet and Lowdown (Acordes y desacuerdos).

  • Pablo Trapero: director argentino de obras comprometidas como Leonera o Elefante blanco, también podría decantarse por dramas sociales.

Este año, Venecia recoge propuestas al nivel de Cannes, pues las apuestas sobre las películas presentes en el cartel oficial incluyen a nombres como Paul Thomas Anderson con The Master, Terrence Malick con To the Wonder, Manoel de Oliveira con Gebo et l´hombre, Susanne Bier con All you need, Olivier Assayas con Something in the Air y Kim Ki-Duk con Pieta. Este jueves veremos si se confirman las expectativas, pero con estos nombres, Venecia puede erigirse como el faro cinematográfico de este año, pues Cannes presentó una propuesta menos potente que la del año pasado debido a que múltiples cineastas, como Anderson, Malick o Wong-Kar Wai, no terminaron a tiempo sus proyectos.

Pero esto lo sabremos el jueves, mientras que hoy ha sido publicada la Semana de la Crítica. En ella encontramos nombres desconocidos, pero destaca la ópera prima de la hija de uno de los fundadores del cine independiente, John Cassavetes, y de su mujer, Gena Rowlands, una de las actrices que más admiro de la interpretación, y sólo hace falta para ello ver Opening Night o A Woman Under the Influence. Se trata de Xan Cassavetes, que presenta una película de vampiros, Kiss of the Damnes. Esperemos que el espíritu independiente y creativo de sus padres se prolongue en el hacer de su hija, pues su otro hijo, el director Nick Cassavetes, se ha encaminado por otros derroteros de excesivo sentimentalismo, como The Notebook (El diario de Noa). Entre el 29 de agosto y el 9 de septiembre lo descubriremos.

Fotos: Precríticas