En la oscuridad de la sala, tras 15 minutos de visionado de la última obra de la trilogía que gira en torno caballero oscuro, se tendió el velo de la muerte sobre los espectadores. Un joven de 24 años, ataviado con chaleco antibalas, máscara de gas y casco y armado con un fusil, un rifle y dos pistolas, asaltó una sala de cine de Aurora (Colorado), donde se desarrollaba la premiere de la nueva entrega de Batman: The Dark Knight Rises. Lanzó un bote de gas para generar confusión y disparó al techo, primero, y a los espectadores, después. El resultado es desolador: 12 muertos y más de 50 heridos, algunos de ellos graves, por lo que podría aumentar el número de víctimas mortales.
La masacre se inició a las 00:35 en el cine century de Aurora, cerca de Denver, y los espectadores pensaban que los disparos formaban parte de las sorpresas de la noche. La policía se encontraba a escasas tres manzanas de distancia, así que llegó rápidamente tras la llamada de alerta y logró detener en los aparcamientos del cine al homicida, James Holmes, un joven estudiante de neurociencia de 24 años. El detenido advirtió sobre la posesión de explosivos en su casa, así que la policía desalojó su casa. Después se descubrió que pretendía realizar una matanza simultánea, pues su casa disponía de un dispositivo por el que se activaba una cadena de explosiones al abrir la puerta. Es la masacre más grave desde que en 2007 se produjo el asesinato de 32 personas en la Universidad Virginia Tech.
Las reacciones no se han hecho esperar. Obama ha suspendido toda su actividad política del día en homenaje a las víctimas y afirmó que "esta violencia y este mal no tienen ningún sentido". Nueva York ha aumentado la seguridad de sus cines. Paris ha decidido suprimir la premiere prevista para esta noche en los Campos Elíseos por temor a una repetición de los asesinatos. Y Christopher Nolan ha sacado un comunicado acerca del atentado, que reproduzco a continuación:
Hablando de parte del casting y del equipo de rodaje de The Dark Knight Rises, querría expresar nuestro profundo pésame a la tragedia sin sentido que ha ocurrido en la comunidad de Aurora. Admito no saber nada sobre las víctimas del tiroteo salvo que la última noche estaban viendo una película. Creo que las películas son una de las grandes expresiones artísticas americanas y la experiencia compartida de ver una historia en una pantalla es un pasatiempo importante y placentero. La sala de cine es mi hogar, y la idea de que algo viole ese inocente y esperanzador espacio de una forma tan salvaje e increíble me resulta devastador. Nadie de nosotros podría adecuadamente expresar nuestros sentimientos por las víctimas inocentes de este crimen, pero nuestros pensamientos están con ellos y sus familias.
Por su parte, ya se están elaborando teorías acerca de las motivaciones y de la conducta del asesino. El asesino afirmó, ante la policía, que era el Joker, de modo que James Holmes podría sentirse identificado con una figura que causa el horror; seguramente, por una inadaptación social. Algunos analistas señalan que el uso de la máscara de gas se podría deber a un deseo de imitar a Bane, el maldavo de Batman y que usa una máscara que le suministra un calmante para aliviarle las heridas del pasado.
Otros orientan su interpretación hacia la alegoría política, pues algunos afirman que el nombre de Bane es una referencia sutil a Bain, el fondo de inversiones creado en los años ochenta por Mitt Romney, antiguo candidato a las elecciones presidenciales por el partido republicano. La masacre podría responder, entonces, a una llamada de atención sobre la necesidad de cambiar de dirección en el gobierno del país. Pero Christopher Nolan advierte, en una entrevista a El País, ha advertido que el nombre se eligió en 1993 y que no ha tratado de imprimir un discurso político en la trilogía: el discurso versa sobre la realidad en bruto. No obstante, no podemos olvidar que el cine entra en relación con esta matanza.
Pero lo que hay que evitar es, sin duda, culpar al cine de la masacre (la reacción de Paris apunta hacia estos derroteros, algo sin sentido teniendo en cuenta la casi inexistencia de armas entre los ciudadanos). En los años veinte se apuntaba al cine como el origen de gran parte de la violencia de las calles, y muchos clamaban por su prohibición. Pero hay que eludir el discurso naif de que la violencia de la imagen genera violencia en la realidad, pues las teorías conductistas de causa-efecto ya han sido ampliamente superadas: la visión de la violencia no causa una reacción inmediata de violencia, hay muchos más mecanismos cognitivos implicados. Así, la obsesión por Batman no ha llevado a James Holmes a cometer la matanza. No, el cine es mucho más complejo que eso.
Para Slavoj Zizek, el cine es el arte más perverso porque no te dice qué desear, sino cómo desearlo: tenemos medios, no respuestas. El cine alimenta tus deseos pero te mantiene en una distancia prudente, y desde allí, logramos cohesionar una realidad quebradiza gracias a la fantasía del celuloide. Sin el reverso fantasmático, la realidad no funciona; de hecho, la realidad parte de ese reverso fantasmático. De este modo, no creo que Batman haya impulsado al asesino a cometer la masacre: Batman es el pretexto, pero no la causa; Batman encarna una fantasía ya presente en su subconsciente.
Uno de mis mejores profesores de cine advertía sobre el discurso de venganza que descansa en el subtexto de Batman, y el asesino probablemente se haya sentido identificado con ese subtexto, pero no ha sido generado por él. Pero para atisbar la psicología del asesino, es preciso esperar a los informes policiales. La causa, de todos modos, hay que buscarla en la propia cultura estadounidense, en esa violencia que fundó su país y lo conforma desde sus entrañas y en esa libertad a la hora de adquirir armas. Y en la marginación que promueve la competitivdad de su economía, y que causa explosiones de ira y violencia de este tipo.
He querido elaborar este breve discurso errático porque no querría ver a Christopher Nolan o a sus actores desarrollando un complejo de culpa a causa de esta situación, y mucho menos me gustaría ver el éxito del metraje afectado. Por el momento, el film ha recaudado 27 millones de dólares en la medianoche de su estreno en EEUU y 68 millones en todo el mundo. Ahora debemos observar su evolución tras el conocimiento de esta masacre, que ya ha causado un descenso de entre un 2 % y un 3 % de las acciones de exhibidores.
Fotos: ABC














Es una lástima que ocurran eventos como estos en el estreno de una película que seguramente va a ser épica, sin embargo, por ningún motivo se debería especular sobre si las causas de esta masacre son generadas por un film especifico, ni mucho menos culpar al cine de una hecho tan lamentable; lo de Paris es realmente incomprensible y espero que no se extienda más rumores o desinformación y que esto no vaya afectar la acudida de personas al teatro.
Si dices que no se debe meter al cine en esto entonces por que te molestas en escribir suposiciones y teorias que no vienen al caso. Si las autoridades creen qe la pelicula tiene algo ver pues lo unico que pretenden es esconder la terrible falta de control sobre la posesion de armas en ese pais.
Lo que no me llega es que PAÍS CONMOCIONADO CON 12 MUERTOS, sin embargo cada rato en México aparece una Van con 20 cuerpos mutilados y no veo tanta conmoción solo un pequeño titular de un periódico. y claro que no es por la película los hechos de hoy ese individuo lo que estaba esperando era el momento donde habían muchas personas juntas y claro una premiere tan esperada para causar ese efecto.
Disculpen pero hay algo que NADIE ve aqui! Ni siquiera el NYTimes o el USA Today. Este asesino recreó casi a la perfeccion la pelicula Rampage (2009) (La venganza Implacable-en español).
Lo peor , es que vi esa pelicula la noche del Jueves y hoy Viernes me entero de esta noticia. Este Psicopata se baso en RAMPAGE y usó la avant premiere de Batman como una excusa.