Sir Walter Scott no necesitó de ninguna adaptación cinematográfica para ser tremendamente conocido a principios del siglo XIX. Anterior al cinematógrafo por algo menos de un siglo, el autor de poemas tan conocidos como La dama del lago o Bonnie Dundee, y novelas como Quintín Durward, Rob Roy o Ivanhoe, que posteriormente sí serían llevadas al cine, fue el escritor más leído de su época, con una proyección internacional sin precedentes para aquellos tiempos. Si su obra es el mejor exponente del romanticismo británico, sus novelas históricas consiguieron crear un género que ha trascendido a nuestros días y del que el cine se nutre reiteradamente. Si en otras ocasiones he lamentado que el cine se empeñe en hacer ramakes y versiones de sus grandes éxitos económicos, en esta ocasión me parece todo un acierto que Iain Softley se haya puesto al frente de una nueva versión de Ivanhoe, teniendo a Sam Reily como protagonista.

Ivanhoe

Quizás la carrera de Iain Softley en la última década no sea demasiado estimulante con filmes como K-PAX, The Skeleton Key o Inkheart, pero es probable que el retorno al seno del cine británico podría devolvernos en toda su plenitud al que fuera responsable de títulos tan interesantes como Backbeat o The Wings of the Dove. Al menos tendremos la ocasión de comprobarlo antes incluso de que comience el rodaje de Ivanhoe, pues ya se encuentra en posproducción la que se será su próxima película Trap for Cinderella, rodada con reparto europeo y de nuevo en Gran Bretaña.

Pero lo realmente interesante de este proyecto será disfrutar de una nueva interpretación de Sam Riley, el joven actor inglés con una carrera tan breve como intensa que incluye títulos como Control, 13, Brighton Rock y la todavía no estrenada última película de Walter Salles, On the Road. Si hace poco terminara el rodaje de Byzantium, la película dirigida por Neil Jordan sobre una madre e hija vampiros con un pacto mortal, actualmente se encuentra involucrado en el rodaje de Maleficent, al lado de Angelina Jolie -curiosamente una de las primeras interpretaciones de adolescente de Jolie fuera en la segunda película de Softey, Hackers.

Sam Riley

Esta nueva versión de Ivanhoe no sólo me parece interesante porque podríamos asistir a una revitalización de la obra del escritor británico, sino porque la última adaptación cinematográfica de su novela realizada nos remonta a 1952. Se trata de una producción dirigida por Richard Thorpe y protagonizada por Robert Taylor, Elizabeth Taylor, George Sanders y Joan Fontaine, que obtuviera en su momento 3 nominaciones a los premios Oscar: a la mejor banda sonora, a la mejor fotografía y a la mejor película. Sin duda muchos la hemos disfrutado en alguna sobremesa de domingo, pero siendo una película desarrollada en el declive de la época clásica del cine de Hollywood, toda su concepción estética nos dice más de la época en la que está realizada, que de cuando se supone se debería desarrollar la acción de la película. Si a esto añadimos la proliferación de realismo en producciones contemporáneas que se desarrollan en la Edad Media, junto con el componente neogótico que tanto se lleva últimamente y que me atrevo a afirmar lucirá la estética de la película, no me cabe ni la menor duda de que estamos ante el que será uno de los proyectos más interesantes de la próxima temporada.