Una de las mejores cosas que tiene el Festival de Sundance es que cada año aparece un nuevo autor dispuesto a poner retos al público. Allí no encontraremos grandes nombres ni enormes presupuestos, pero la originalidad de algunas propuestas, y sobre todo la manera de llevarlas a la gran pantalla son las que han convertido este festival en uno de los más punteros a nivel internacional, y cada año nos encontramos ejemplos de ello.

Cartel de Compliance

En el pasado festival, que tuvo lugar en el pasado enero, hubo una cinta que despertó bastante controversia. Se trata de Compliance, escrita y dirigida por Craig Zobel (Great World of Sound) y que está basada en hechos reales. Estos hechos, y el verlos representados en una película, es lo que levantó ampollas entre el público. Pero ¿de qué trata la obra? La historia nos sitúa en un local de comida rápida como tantos otros que se encuentran en Estados Unidos, donde reciben una llamada de un supuesto agente de la policía que afirma que una de las empleadas ha robado la cartera de uno de los clientes. Este detonante sirve como punto de partida para todo lo que viene después: la joven trabajadora es retenida por la encargada, que cree todo lo que le dice la desconocida voz por teléfono, y que la obliga a hacer todo tipo de cosas humillantes por el simple hecho de que una persona, que supuestamente representa a la autoridad, se lo ordena.

No conocía esta historia cuando ocurrió realmente en un restaurante de comida rápida, pero la esencia del argumento me recuerda mucho al experimento de Milgram de los años 60. En este experimento, el psicólogo Stanley Milgram pretendía estudiar la disposición de una persona a obedecer órdenes pese a que chocaran frontalmente con su moralidad. El punto de partida fue la culpabilidad de los cómplices en el holocausto nazi, que sólo cumplían órdenes por el hecho de obedecer a una autoridad predeterminada, pero que no hacía falta irse a tales extremos cuando el experimento demostró que cualquier ser humano sería capaz de hacer daño a otro conscientemente siempre que se lo ordene una autoridad que creemos que está por encima de nosotros.

Esa obediencia, y el rechazo de la ética de los actos de los personajes es lo que veremos principalmente en la película, en cuya historia real se llegaron a extremos realmente humillantes. Afortunadamente, y algo que no suele ser muy habitual en estas películas, la cinta ya cuenta con fecha de estreno oficial para Estados Unidos: el 17 de agosto. Veremos si consigue salir de las fronteras estadounidenses.