Quizás sea prematura una afirmación como la del título de este artículo. Algunos todavía confiamos en que Tim Burton remonte su profunda crisis creativa, pero lo cierto es que ese fue el primer pensamiento que me asaltó tras ver Moonrise Kingdom, la última película estrenada de Wes Anderson. Si lo piensan, ambos cineastas tienen muchos puntos en común, tanto en lo que se refiere a las excentricidades de los personajes de sus filmes como en el peculiar estilo visual en el que se desarrollan. Si bien el primero hace de la estética gótica su seña de identidad, el segundo hace del color y la luminosidad la suya. Ambos han coqueteado con muy buenos resultados con el cine de animación y si tenemos que buscar alguna diferencia (aparte de que a Anderson no le interese en absoluto Halloween), lo cierto es que mientras los personajes de Burton suelen acabar casi siempre rechazados, los de Anderson siempre encuentran un grupo social en el que encontrar la estabilidad. O visto de otra manera, mientras Burton rinde culto a la muerte, Anderson lo hace a la vida.

Tim Burton

Si para algunos el declive de la carrera de Tim Burton comienza en el momento en que se asocia artística y sentimentalmente con Helena Bonham Carter, para sus admiradores más acérrimos comenzaba a ofrecer síntomas de crisis desde Charlie and the Chocolate Factory, en la que ya parecía que se había convertido en un cineasta Disney, confirmando la pérdida de interés con filmes como Alice in Wonderland y Dark Shadows.

Lo único que le faltaba al director de Edward Scissorhands era que su actor fetiche, Johnny Depp, pasase a ingresar el exclusivo e interesante colectivo de actores y actrices que pueblan las películas del director de Rushmore. Y eso es exactamente lo que ha pasado porque tras concluir sus compromisos con The Lone Ranger, a las órdenes de Gore Verbinski y posponer los que tenía con Rob Marshall para The Thin Man, acaba de confirmarse que Johnny Depp se pondrá a las órdenes de Wes Anderson para rodar The Grand Budapest Hotel.

Johnny Depp

Más inspirado por el cine francés que por el hecho de vivir en Francia, Wes Anderson es el autor del guión, que ha escrito en colaboración de un viejo amigo, encontrando la inspiración para uno de los personajes en un amigo común. Y amigos como Owen Wilson, Bill Murray, Adrien Brody, Jeff Goldblum, Willem Dafoe y Edward Norton son los que integran el reparto de The Grand Budapest Hotel, junto a los que veremos nuevas incorporaciones a su universo artístico, como las de Jude Law y Angela Langsbury. Producida por el propio Wes Anderson junto a Scott Rudin -su productor habitual desde The Royal Tenenbaums-, parece que el próximo verano podremos disfrutar de otra de sus encantadoras películas.

Es posible que Tim Burton pueda recuperar algo de su lustre con Frankenweenie, pero lo cierto es que lo mismo pensé cuando vi el tráiler de Dark Shadows y no fue así. Por eso, un servidor, estará esperando con muchas ganas el reencuentro con el universo de Wes Anderson, mucho mejor que esperar el próximo proyecto de Tim Burton. Para nada deseo que Burton se retire, todo lo contrario, espero realmente que se recupere. Pero mientras tanto: Long live Wes Anderson!!

Wes Anderson