En 1994 Robert Redford estrenaba una película acerca de un escándalo sobre un concurso amañado en televisión, Quiz Show. A los responsables de la cadena les parece mucho más comercial y rentable que un señor de raza caucásica, como Charles Van Doren (Ralph Fiennes), sea recordado como uno de los ganadores de su concurso, en detrimento del judío Herbie Stempel (John Turturro), que además es feo y suda mogollón. A Herbie no le molestaba tener que perder frente al típico chico blanco listo y bueno que toda señora querría por yerno, lo que le de verdad le minaba la moral era tener que verse obligado a hacerlo con una pregunta cuya repuesta le parecía lamentable fallar porque sabía que todo el mundo sabía contestar: ¿qué película era la ganadora del Oscar en 1956? La respuesta era Marty, que también se llevaba el Oscar al mejor director, para Delbert Mann, al mejor guión, para Paddy Chayefsky, y al mejor actor, para Ernest Borgnine.

Vista hoy en día, quizás el paso del tiempo haya pasado factura a Marty, pero si la analizamos en su contexto, la película no sólo fue un enorme éxito de público, sino que abría las puertas a una nueva generación de cineastas que serían aglutinados bajo el denominador común de "la generación de la televisión". Cineastas como Nartin Ritt, John Frankenheimer, Sidney Lumet o el propio Delbert Mann, que se habrían curtido en los platós de televisión, y desarrollarían un tipo de cine de bajo presupuesto pero de gran alcance social. Un cine preocupado por temas menos trascendentales, pero más inmediatos, con los que el espectador de pie se identificaba inmediatamente y que, además, lograría hacerse con la Palma de Oro en el festival de Cannes.

Con un presupuesto muy reducido, Marty se convertía en el fenómeno cinematográfico de 1955, encumbrando a su protagonista, Ernest Borgnine, al estatus de estrella. Tras una filmografía de más de cien películas, el que fuera el entrañable carnicero del Bronx, fallecía ayer noche a causa de un insuficiencia renal, a los 95 años de edad, en el Hospital Cedars Siani Medical Center de Los Ángeles, acompañado de su familia.

No tienes que ser alto, moreno y guapo para ser una estrella de cine, pero he sido el primero en demuestrarlo.

Hijo de inmigrantes italianos, Ernest Borgnine nacía el 24 de enero de 1917 en Hamden (Connecticut). A los 18 años de edad se alistaba en la Marina, y sólo tras cumplir servicio durante la Segunda Guerra Mundial se prepararía para convertirse en actor estudiando en la Randall School of Drama de Hartford. Tras cuatro años en la compañía de teatro de Robert Portfield, se haría popular en los escenarios de Broadway interpretando al enfermero de la obra Harvey. Hollywood le llamaría para participar en The Whistle at Eaton Falls. A pesar de tener una expresión afable y amable y de haberse dado a conocer con un personaje como el tímido y sensible carnicero del Bronx, a lo largo de su carrera cinematográfica se haría muy popular por sus personajes de carácter en los que casi siempre haría de tipo rudo y duro. Si The man Who Shook the Hand of Vicente Fernandez se ha convertido en la última película en la que ha participado, podemos verle en títulos tan interesantes como los que propongo a continuación en un ciclo para rendirle un justo y merecido tributo.

From Here to Eternity

Cuando el hijo de Frank Sinatra vio la película dirigida por Fred Zinemann le dijo a su padre que cuando conociese al sargento interpretado por Ernest Borgnine le mataría, a lo que su padre le contestaría "No. Cuando conozcas a ese hombre, pondrás tus brazos alrededor suyo y le darás un beso. Porque me ayudó a ganar un premio de la Academia". Adaptación de la novela de James Jones, cualquier escuda es válida para volver a ver esta maravillosa película protagonizada también por Deborah Kerr y Burt Lancaster.

Johnny Guitar

Siempre es buen momento para volver a ver este maravilloso western psicológico protagonizado por Joan Crawford, Sterling Hayden y Mercedes McCambridge del que se pueden sacar múltiples interpretaciones. Nicholas Ray dirigía esta película en 1954, que sería objeto de homenaje de Pedro Almodóvar en Mujeres al borde de un ataque de nervios y que relata el reencuentro de Vienna (Joan Crawford), la propietaria de un salón situado las afueras de una ciudad, que se reencuentra con un pistolero que fuera su gran amor (antes de hacerse lesbiana).

Veracruz

Y ya puestos con la conexión manchega, ¿cómo desaprovechar la ocasión de volver a ver a Sarita Montiel en una película de Hollywood? Dirigida por Robert Aldrich, se trata de un western que se desarrolla en México durante la rebelión de los juristas en la que dos mercenarios estadounidenses (gay Cooper y Burt Lancaster), tratan de sacar partido de la situación. Vamos , lo que suelen hacer siempre los estadounidenses en cualquier situación. Si en ambas películas la presencia de Ernest Borgnine sería secundaría, volvería a repetir posteriormente tanto con Nicholas Ray como con Robert Aldrich.

Bad Day at Black Rock

Uno de los actores contra los que Ernest Borgnine competía por la estufilla al mejor actor era Spencer Tracy, que había sido su compañero de reparto de Bad Day at Black Rock. Dirigida por John Sturges, se trata de un drama psicológico que comienza cuando John MacReedy (Spencer Tracy), llega al remoto pueblo de Blck Rock buscando al que Joe Komaco, un granjero japonés cuyo hijo le había salvado la vía en la guerra. La gratitud que el forastero muestra hacia la familia japonesa es opuesta a la hostilidad que despiertan sus preguntas. Aún así, MacReedy no abandonará la localidad hasta que no descubra a que se debe esa Conspiración de silencio que defienden los habitantes de Black Rock, entre los habitantes del pueblo, entre ellos Coley Trimble, interpretado por Ernest Borgnine. entre sus compañeros de reparto se encontraban otros nombres tan estimulantes como los de Robert Ryan, Anne Francis, Walter Brennan o Lee Marvin. Volvería a coincidir con el mismo director en otra de sus interpretaciones más memorables, la del supuesto desertor soviético de Ice Station Zebra.

The Vikings

Tras un año distanciado de la pantalla grande en favor de la pequeña, Ernest Borgnine retornaba al cine de la mano de Richard Fleischer, con quien ya había trabajado en la estupenda Violent Saturday. Basada en una novela de Edison marshall, The Vikings nos transporta a la Alta edad Media, cuando los normandos adoraban a Odin, el dios paganos de la guerra. Volvería a trabajar con Fleischer en otro título, esta vez de dimensiones bíblicas, como Barabba (Barrabás), y en Crossed Swords, basada en la novela de Mark Twain.

The Dirty Dozen

Puede que cuando sirviera en la Segunda Guerra Mundial no llegara tan alto, pero gracias a la ficción y esta película dirigida por Robert Aldrich, Ernest Borgnine sería el general Worden, quien encarga dirigir al mayor Reisman a un comando suicida con el objetivo de asesinar a un grupo de oficiales nazis. Lo que no esperan es encontrarse con la oportunidad de asesinar al propio Hitler. Por mucho que fuera una película de Enzo G. Castelari la que estuviera detrás de la inspiración de Inglourios Basterds, pocas dudas me caben sobre el homenaje que Quentin Tarantino le rendía a The Dirty Dozen, entre los que se encontraban actores como Lee Marvin, Charles Bronson, RObert Ryan, Telly avalas, Donald Sutherland o John Cassavetes.

The Wild Bunch

Muchas son las excepcionales películas que Sam Peckinpah realizaría a lo largo de su carrera, pero pocas como The Wild Bunch lograrían influir tanto en cineastas posteriores. Ernest Borgnine volvía a coincidir con Robert Ryan en esta película sobre un grupo de veteranos atracadores de bancos que viven al margen de la ley. Una película mítica en la que se aglutinan todas las características visuales de un cineasta tan peculiar como Sam Peckinpah, así como podemos encontrar ecos de western psicológicos como los de Nicholas Ray y Robert Aldrich, en las que Borgnine también había participado.

The Poseidon Adventure

En los años setenta se pondrían de moda las películas de catástrofes, una de las más populares sería la que dirigía Ronald Neame en colaboración de Irwin Allen y que contaba con un excepcional reparto que integraba a Gene Hackman, Roddy McDowell o Shelley Winters. El argumento es bien sencillo: 1500 pasajeros viajan a bordo del Poseidón, un lujoso trasatlántico que navega hacia Europa, el mismo día de nochevieja estalla una tormenta que desata una descomunal ola que pondrá el barco boca abajo, obligando a los pasajeros a luchas por sus vidas. ¿Qué podían esperar de un barco capitaneado por Leslie Nilsen?

Escape from New York

Ya en la década de los setenta y nuevamente como homenaje a su período de los años cincuenta, John Carenter contaba con Ernest Borgnine para el reparto de Escape from New York. Desarrollada en un futuro, que ya es pasado, 1997, la isla de Manhattan se ha convertido en una ciudad prisión en la que Snake Plissken (Kurt Russell) debe aventurares para rescatar a la hija del presidente (Donald Pleasence). En su periplo se encontrará con todo tipo de personajes interpretados por Isaac Hayes, Lee Van Cleef, Adrienne Barbeau o Harry Dean Stanton.

Gattaca

Andrew Niccol contaba con ernest borgnine para su fábula distópica protagonizada por echan Hawke, Uma Thurman, Jude Law, Gore Vidal y Elias Koteas. Juraría que en este caso, más que un homenaje a ese tipo duro que interpretara en tantas películas, el cineasta hacía un guiños a su personaje ordinario de Marty, pues aquí interpreta a un limpiador que prefiere pasar desapercibido.

Red

Breve pero absolutamente entrañable volvía a ser la participación del actor en otra película como la que dirigía Robert Schwentke con un reparto excepcional que integraba a Bruce Willis, Mary-Louise Parker, John Malkovich, Morgan Freeman, Brian Cox, Helen Mirren y Richard Dreyfuss. Adaptación de un cómic de Warren Ellis en la que un grupo de agentes de la CIA retirados se ven amenazados por la nueva administración, que consideran saben demasiado. Un año antes el actor era nominado a un premio Emmy por su intervención en un episodio de ER, en la que sería su tercera nominación al mismo premio.