Una de las sorpresas del último Festival de Málaga era Carmina o revienta que se alzaba con el premio a la mejor actriz, el premio especial del jurado y el premio del público. Con un presupuesto mínimo de 100.000 euros, se trata de una película familiar como pocas, un mockumentary escrito y dirigido por el conocido cómico Paco León, y protagonizado por su hermana, María León, y su propia madre, Carmina Barrios. Sin dejar clara la línea que separa ficción de realidad, el argumento de la película es tan sencillo como hilarante: después de sufrir varios robos, Carmina urde una estrategia para tratar de recuperar los 80 jamones que le han robado y poder sacar adelante a su familia.

No me cabe ni la menor duda de que se trata de las mismas salas de cine que se estarían frotando las manos ante la avalancha de público que vendría a conocer las gracias de la matriarca de un clan tan conocido y popular como los León. Si quizás la hermana, María León, sea menos conocida, irrumpía en el cine por la puerta grande consiguiendo primero la Concha de Plata a la mejor actriz por La voz dormida, y después el Goya a la Actriz revelación por la misma película. Su hermano, Paco León, no necesita presentación, si comenzaba con la compañía de teatro La Cubana, se haría inmensamente popular por sus imitaciones de las presentadoras Raquel Revuelta o Anne Igartiburu, para incluso robarle el protagonismo a la propia Carmen Machi en la serie de televisión Aída. Si el título de la película es un juego de palabras sobre aquel biopic que Vicente Aranda dirigía sobre Eleuterio Sánchez, El Lute: camina o revienta, irónicamente se ha convertido en una especie de indirecta para las salas de exhibición cinematográfica que se han negado a proyectar su película.

Carmina Barrios, Paco León y María León

La polémica surge en el momento en que Paco León decide consultar con sus seguidores de Twitter la manera en la que quieren ver su película. Si entre entre sus poco más de medio millón de followers, pocos sabían lo que era Filmin y otras plataformas de VOD (Video On Demand), la respuesta fue inmediata cuando lanzó un tuit que decía "Es que me encantaría que #carminaOrevienta la pudiera ver todo el mundo por 1,90 € en Internet. La compraríais?". Lo que no imaginó es que se encontraría con la oposición de distribuidores y muchas salas de exhibición que se niegan a estrenar su película si es lanzada simultáneamente a través de otras plataformas.

Recibí 1.000 tuits en una hora. Cada uno me contaba su experiencia: Vivo en Almería y tengo que recorrer no sé cuántos kilómetros para poder ver una película decente... y cosas así. Vi que había casi una necesidad social, y que la distribución en salas no la cubría. Que la gente quiere ver las películas cuando las promocionas, y no tres o cuatro meses después.

De esta manera se pone de manifiesto qué salas apuestan por la distribución de la cultura, y cuales por lucrarse con la creatividad de los artistas. ¿O no es eso lo que esperaban las salas que se han negado a proyectar la película? Dado que el mercado es libre celebro que Paco León, que es quien verdaderamente pone la creatividad y arriesga económicamente, siga a delante con su proyectos y pese a quien le pese Carmina o revienta se estrene el 5 de julio en los cines que quieran proyectarla, en Internet y a través de venta directa en DVD. Tú eliges cómo quieres verla, a no ser que incluso quieras verla de las tres maneras. Nunca pensé que se materializaría a través de un cineasta español una plegaría que lanzaba hace poco más de dos años en favor de los estrenos de cine en casa, y mucho menos que viniera de un cómico cuya única intención es la de divertirnos y hacernos pasar un buen rato riendo. Desde luego, celebro la valentía de Paco León por seguir adelante con su experimento, tan sólo me pregunto si le seguirán otros cineastas, como Pedro Almodóvar o Álex de la Iglesia, que tan comprometidos se han mostrado siempre con los internautas.