Parece mentira que en Hollywood no sean capaces de leer entre líneas y sacar conclusiones de las obras de cualquier director. Está más que comprobado que puedes sacar a Kenneth Branagh de Shakespeare, pero no puedes eliminar al autor de Hamlet del subconsciente del director de Thor. Por otro lado, si cuando trabaja como actor para otros directores se muestra diligente y sumiso a sus exigencias, como comprobamos en My Week with Marylin, basta echar un vistazo a cualquiera de las películas en las que ha ejercido la doble función de actor y director para demostrar que lo me más le gusta a Kenneth Branagh en una película es el propio Kenneth Branagh. Luego no entiendo cómo se les ha ocurrido que además de dirigir esta nueva película sobre Jack Ryan, también vaya a interpretar a su principal villano.

Kenneth Branagh

Da un poco la impresión de que Paramount Pictures ya no sabe que hacer con esta inestable franquicia en la que ya habíamos visto al mismo personaje, creado por la pluma de Tom Clancy, en la piel de tres actores diferentes: Alec Baldwin en The Hunt for Red October, que dirigía John McTiernan; Harrison Ford en Patriot Games y Clear and Present Danger, dirigidas ambas por Phillip Noyce; y Ben Affleck en The Sum of All Fears, que dirigía Phil Alden Robinson. A ellos se suma ahora Chris Pine, que le interpreta en esta quinta película en la que Ryan es una analista financiero viviendo en Moscú y en la que su antagonista sería Viktor Stazov, un genio financiero que, con la ayuda del Gobierno ruso, planea un complot para devaluar el dólar y terminar de destruir la hegemonía de la economía estadounidense.

Alec Baldwin, Ben Affleck y Harrison Ford

El número de plumas por las que ha pasado el guión incluye a David Koepp, Adam Cozard, Anthony Peckham y Steven Zaillian, lo que ya denota la inseguridad de los productores de la película, todavía sin título y a la que se alude provisionalmente como *Moscow**. Por un lado tenemos la garantía de que produce Mace Neufeld, que ya estuviera vinculado a las anteriores películas de Jack Ryan, a quien se une Lorenzo di Bonaventura, que se incorpora a la franquicia después de haber llenado sus arcas con la de Transformers. Desde mi punto de vista, si John McTiernan conseguía hacer interesante la trama de una película que no era demasiado estimulante sobre el papel, quizás Harrison Ford fuera el que aportara una mayor empatía con el personaje, por lo que cuando Ben Affleck se hizo cargo del personaje ya no tenía nada que hacer. ¿Crees que Chris Pine podrá hacer algo con tales precedentes? En su día ya defendí que Keneth Branagh nunca debería haberse apartado del sendero de William Shakespeare, por lo que si ya me quedé sin ver la cuarta película de Jack Ryan, creo que pasaré de la quinta.

Chris Pine