Variety acaba de publicar la lista anual de las jóvenes promesas del cine. El cine español siempre ha estado poco representado en estas listas, pues sólo tenemos entre sus nombres a Juan Carlos Fresnedillo por Intacto y a Rodrigo Cortés por Buried. Pero este año entra por la puerta principal, y Arrugas se cuela en el primer puesto de la lista europea de las películas más interesantes de este año. Algo importante, porque puede asegurar una distribución internacional del film, que ya obtuvo el Goya a la mejor película de animación y al mejor guión adaptado.

Porque Arrugas es animación, lo que todavía le da mayor valor al puesto, normalmente ocupado por ficción. La animación, siempre oculta, lanza sus armas con este precioso film sobre el alzheimer, en el que varios ancianos tratan de evitar que Emilio, que sufre la enfermedad, termine en la planta de deshauciados. Basado en el cómic de Paco Roca, su puesta en imágenes en movimiento a cargo de Ignacio Ferreras ha sido excepcional, y sobre todo, da muestras de que temas poco abordados por el cine normalmente, como el alzheimer, son realmente cinematográficos. Y no sólo eso: se pueden tratar incluso en animación.

Da que pensar que este film haya tenido tanto éxito, y que otros films que aborden la tercera edad también estén cosechando éxito de crítica y público por todo el mundo. Es el caso de Amour (Love), de Michael Haneke, ganador de la Palma de Oro en el festival de Cannes de este año, y que aborda una pareja cuya mujer sufre una enfermedad degenerativa. O Wolke 9 (El séptimo cielo), del alemán Andreas Dresen, sobre una relación a tres entre varios ancianos, con adulterio incluido. O Quartet, la última de Dustin Hoffmann que todavía no ha salido en cines.

En fin, todo indica que se está produciendo una verdadera traslación generacional del público, de modo que ahora es la tercera edad quien colma las salas de cine. Si tras la 2ª Guerra Mundial fueron los jóvenes quien abarrotaron las salas, y así pudo emerger un nuevo cine con una estética más descuidada, fresca y violenta, que tratase los temas que les importaban (sexo en El graduado, drogas en Easy Rider), ahora son los más mayores quienes ocupan las butacas. Y esto está resultando en un giro temático del cine en general, como se ve en estas temáticas sobre Alzheimer o la búsqueda de un lugar en el mundo a una edad avanzada. Y además, se puede observar una estética más serenada. Son grandes caminos que está tomando el cine contemporáneo, y a los que es interesante atender mientras se producen. La pregunta es: ¿el cine está llegando a un colapso y habrá que reconvertirlo?

Fotos: Palos al agua