Disney ha comunicado hoy la fecha de estreno oficial de Lincoln, de Steven Spielberg: el 9 de noviembre de 2012, según informa Deadline. Y aunque todavía no se ha confirmado la fecha en España o Latinoamérica, los estrenos de los grandes valores de Hollywood normalmente se producen de forma simultánea para impedir la filtración de información y generar una ola de expectación mundial. Aprovechando este anuncio, en Extracine hemos elaborado una lista con las interpretaciones más memorables del más memorable de los presidentes de los EEUU. Y la cifra es récord, pues según IMBD ha aparecido en pantalla más de 298 veces, así que Daniel Day-Lewis ejecutará la actuación número 299. Supera incluso al fundador del país, George Washington, quien ha sido encarnado en 153 ocasiones.

Abraham Lincoln es siempre un valor seguro, pues fue el dirigente del país durante la Guerra de Secesión y trató de evitar la fragmentación del país durante el conflicto. Precisamente, el Lincoln de Spielberg retrata su figura al mando de los ejércitos del Norte y su actuación a favor de la continuidad de la Unión. Además, promulgó una de las leyes por las que EEUU siente un mayor orgullo de cara al resto del mundo: la Decimotercera enmienda, que supuso la abolición de la esclavitud y permitió la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos. Así, Lincoln se convierte siempre en motivo de patriotismo y de unión: si amas a Lincoln, amas el espíritu de EEUU. Por otro lado, es el primer presidente perteneciente al partido republicano, por lo que que representa el perfecto equilibrio entre progreso y tradición.

Por lo tanto, podemos atisbar que el proyecto de Spielberg se encamina a fomentar el espíritu de unión ante la oleada de crisis que azota el país. ¿Pero qué función ha cumplido en otras obras? Os dejamos con 5 apariciones o referencias en pantalla:

The Birth of a Nation (El nacimiento de una nación), David W. Griffith (1915)

Este film es el origen de todo: el origen del cine narrativo, pues crea los parámetros que fundamentaron la narración del cine clásico de Hollywood; y el origen del mito de EEUU como nación emergente. EEUU no posee una epopeya de la fundación, así que requiere de relatos que puedan señalar los límites de la nación y el inconsciente colectivo de sus habitantes. Griffith trata de salvar esta carencia a travésde la narración del conflicto fraticida de la Guerra de Secesión, y el asesinato de Lincoln (encarnado por Joseph Henabery) en el teatro Ford de Washington, filmado con una maestría absoluta, sirve como muestra de los absurdos de la guerra: Griffith nos muestra así la necesidad de fomentar la paz entre Norte y Sur.

Young Mr. Lincoln (El joven Lincoln), John Ford (1939)

Henry Fonda ejecutó en Young Mr. Lincoln la mejor interpretación de Abraham Lincoln del cine clásico, y seguro Daniel Day-Lewis la revisa para su preparación. El film de John Ford retrata la infancia del presidente y trata de mostrar su conversión en abogado para impartir justicia ante el asesinato de su hermana. Así, Ford nos relata un ideal que desearía que moviese el país: la lucha por la implantación de un orden justo, aunque ahora sufrimos los excesos de este anhelo de justicia tras las invasiones de Irak y Afganistán.

The fortune Cookie (En bandeja de plata), Billy Wilder

Haciendo gala de la corrosiva ironía de la que hace gala Billy Wilder, este film narra las peripecias de un futbolista y un abogado que pretenden fingir una herida causada por el deporte para cobrar el dinero del seguro. Es encarnado por John Anderson (que volvería a interpretarlo en The Lincoln Conspiracy), aunque lo más destacado es el comentario del abogado interpretado por el gran Walter Matthau tras leer la célebre frase del presidente: "nadie puede engañar a todo el mundo todo el tiempo". Da título a la cinta, pues esta cita funciona precisamente como frase de galleta de la fortuna, y la respuesta del abogado no podría ser más dolorosamente cierta: "Lincoln, gran presidente, mal abogado". Y es que los valores en los que EEUU había nacido ya no tenían cabida en la sociedad desengañada de los años sesenta. Es el comienzo de la desmitificación de las grandes figuras de la fundación del país.

Family Guy

Family Guy aboga por la ironía radical: Lincoln pregunta a su vecino por la altura de su césped y éste le censura, indicando que la ausencia de esclavos le impide mantenerlo bello. El clip, dejado a continuación, muestra la imposibilidad de llevar una vida según el ideario de los fundadores del país sin el sistema esclavista existente en los albores de la nación. Una crítica indirecta a la transmutación de estos valores en puro mercado, y con el humor que caracteriza a la serie:

The Simpsons

En The Simpsons, la estatua de Lincoln aparece colapsada de demandas de ciudadanos estadounidenses, que no saben qué conducta tomar. Pero los ideales de Lincoln están ya enterrados, y sólo emergen como souvenir, tal y como aparece en el rap de la cerveza Duff que realiza un robot del presidente. Asimismo, en otro episodio, Lincoln y Washington se besan en lo que supone una celebración de la aprobación del matrimonio homosexual. En The Simpsons se muestra la subversión del ideario de Lincoln en la sociedad contemporánea, ya sea en favor del progreso (el matrimonio homosexual), ya sea a favor del abismo (el exacerbado consumismo). Os dejo los videos, perdonad por la calidad pero no he encontrado otras versiones.

La representación de Abraham Lincoln evoluciona de forma paralela a la evolución del país, de modo que un Lincoln mitificado del cine clásico pasa a un Lincoln ironizado en su puesta en escena contemporánea, donde se incide en la relativización de sus conquistas: las propuestas de Lincoln han desembocado, en parte, en lo que EEUU es hoy. Así que, como continuación a este pequeño listado, conviene revisar la última obra producida por Tim Burton: Abraham Lincoln: the vampire Hunter, donde el presidente se transmuta en cazador de vampiros. Quizá porque su ideario ha vampirizado toda la sociedad hasta causar una pérdida de identidad por su inadecuación con la realidad. Esperaremos a su estreno en agosto, y al de Spielberg en noviembre, por supuesto, para seguir con esta breve evolución.