Siempre lo decimos, en muchas ocasiones resulta determinante la elección de uno u otro actor para una determinada película. No es lo mismo Cate Blanchett que Gyneth Paltrow, por ejemplo. Ni Matt Dillon que Stephen Dorff. No, no, no. El reparto de una película puede predisponer a favor o en contra a cualquier espectador. Por eso no deja de resultar, cuanto menos interesante, si no confuso, la elección de algunos actores y actrices en diferentes proyectos como la que será la próxima película de Woody Allen, la primera película de Paul Duddrige, la aventura bíblica de Darren Aronofsky, una propuesta gamberra de un guionista y un director poco conocidos.

Allen vuelve a los Estados Unidos

Todavía no hemos visto su última parada por el viaje cinematográfico que Woody Allen ha estado realizando por Europa, To Rome with Love, pero el cineasta neoyorquino parece ahora dispuesto a darse unas vacaciones en su propio país. Todavía sin título, su próxima película estará desarrollada en San Francisco, para la que ya tiene en su lista de protagonistas a nombres tan interesantes como los de Sally Hawkins y Cate Blanchett. Capaz de conseguir que muchos de los actores y actrices consigan un Oscar por interpretaciones en sus películas, Allen nunca ha tenido problemas en juntar en sus repartos actores y actrices de demostrada calidad artística con otros a los que nunca nos acercaríamos de estar en otros carteles cinematográficos. Si ya estaban confirmados los nombres de Alex Baldwin, Michael Emerson, Bobby Cannavale y Peter Sarsgaard, ahora tenemos que sumar los de los cómicos Louis C.K. y Andrew Dice Clay. Sin duda, una mezcla cuanto menos original e insólita que no dudo, el director de Match Point sabrá manejar con mucho acierto.

Duddridge celebra Mothers Day

No está claro si será madre o hija, pero Christina Ricci se ha unido al reparto que encabezan Susan Sarandon y su hija en la vida real, Eva Amurri Martino, en lo que será una película en la línea de San Valentine's Day o New Years Eve, pero que aquí se centra en el día de la madre para mostrar las relaciones entre una docena de madres e hijas. Esta propuesta tan poco original parte de un guión de Paul Duddridge, que también se sentará en la silla del director para la que será su ópera prima cinematográfica después de una década escribiendo y dirigiendo para la pequeña pantalla. No es que sea una noticia muy halagüeña, pero al menos nos indica por dónde se mueve Christina Ricci, que fuera antaño actriz de culto gracias a su interpretación de Wednesday en The Addams Family, pero que hace tiempo que no parece acertar con los proyectos en los que se involucra. Si el año pasado se dejaba ver en Bucky Larson: Born to be a Star, que pasara con más pena que gloria, este año podremos verla en Bel Ami, junto a Robert Pattinson, y en el drama familiar Around the Block, que dirige Sarah Spillane.

Kramer abre Pawn Shop Chronicles

También le habíamos perdido la pista a Matt Dillon, cuya última película estrenada fuera Takers, que tampoco pasó con muy buena fortuna por la taquilla. El que fuera el hermano del "chico de la moto" en Rumble Fish se une a un reparto plagado de nombres conocidos como Brendan Fraser, Elijah Wood, Vincent D'Onofrio y Lukas Haas para completar el reparto de Pawn Shop Chronicles, una película protagoniza (y producida) por Paul Walker. Se trata de una comedia negra, escrita por Adam Minarovich, autor de guiones de películas poco afortunadas como Wiseguys vs. Zombies, Exhibit A-7 o Chop, pero de indiscutible aire gamberro. El argumento gira en torno a un hombre en busca de su esposa secuestrada, un par de individuos defensores de la supremacía blanca y un triste imitador de Elvis Presley cuyo nexo en común es la tienda de empeños que da nombre a una película que dirige Wayne Kramer, cineasta sudafricano responsable de títulos como The Cooler, Running Scared o Crossing Over. No sé porqué me huele a mi que seguiremos sin apreciar demasiado las nuevas películas de Matt Dillon, por lo menos hasta que llegue Inferno: A Linda Lovelace Story.

Aronofsky se embarca en Noah

Si en los casos de Christina Ricci y Matt Dillon, estoy encantado de comprobar que al menos siguen trabajando, aunque sea en títulos que no transmiten demasiada confianza, lo que no entiendo es por qué siguen llamando a Logan Lerman, si ya ha demostrado con creces lo mal actor que es en películas como Gamer, Percy Jackson & the Olympians: The Lighting Thief y The Three Musketeers. No sé si me molesta más que esté preparando Percy Jackson: Sea of Monsters, o que sea Darren Aronofsky quien le haya incluido en el reparto de Noah para interpretar a Ham, el hijo mayor del mito bíblico, junto a Douglas Booth, que interpretará a Shem. Menos mal que el reparto se completa con nombres tan interesantes como los de Russell Crowe, que interpreta a Noé, y que tendrá a su lado las exquisitas presencias de Jennifer Connelly y Saoirse Ronan, si la primera fuera una de las actrices jóvenes más interesantes de su generación, la segunda lo es, sin duda, de esta nueva generación.