Estoy seguro de que muchos opinaréis, después de leer las noticias que salen a diario sobre Hollywood, que los proyectos que se gestan en las productoras estadounidenses en verdad están repartidos entre unos pocos. Hay unos cuantos actores/actrices/directores/guionistas que copan los proyectos más interesantes, y no sólo eso sino que también se les relaciona con la mayoría de películas posibles. Como es normal, muchas de ellas tienen que rechazar. Algunos de estos nombres son los de Johnny Depp, Guillermo del Toro o el que hoy nos ocupa: J.J. Abrams. Desde 2004, cuando fue uno de los principales gestores de la ya mítica serie Lost (co-escribió y dirigió su capítulo piloto, y luego trabajó como productor ejecutivo), se labró un nombre dentro del mundo del cine y de la televisión, y parecía que todo lo que tocaba se convertía en oro, aunque finalmente no ha sido así con todo.

Además, ha demostrado que sabe trabajar como director con películas como Super 8 y la última cinta que nos ha llegado sobre el universo de Star Trek, pero esto no es nada comparado con todos los proyectos que aún le quedan por hacer. Ya se le ha vinculado con la secuela de la cinta que dirigió en 2009 pero hoy hemos conocido un nuevo proyecto en el que aparentemente está trabajando. Puesto que son los primeros datos que se publican, no se que ha querido revelar demasiado sobre la cinta pero lo que sí se ha dicho es el título: God Particle. Con este título os podéis imaginar en qué estará centrada la historia de la película: el LHC, el acelerador de partículas más grande del mundo. Aunque la noticia no habla concretamente de esta construcción, las coincidencias con la historia son más que evidentes: al parecer tratará sobre un experimento con un gran acelerador de hadrones que sale mal y que hace desaparecer la Tierra. Los únicos supervivientes son los tripulantes de una estación espacial norteamericana que son testigos de esta hecatombe y que, sin esperanza y vagando por el universo, descubren que también hay una estación espacial europea que ha sobrevivido.

El guión está escrito por Orien Uziel, y la propuesta es más que interesante. Además de esto, J.J. Abrams apostará por el sci-fi de bajo presupuesto que tan de moda se ha puesto desde que en 2009 Neill Blomkamp dirigiera District 9: película muy interesante, de bajo coste pero con alta rentabilidad. Esto es lo que quiere Abrams para su película y utilizará un presupuesto que no sobrepasará los 5 millones de dólares, por lo que estará producida por su propio estudio Bad Robot mientras que la Paramount se encargará de la distribución. Sobre el reparto o fechas de comienzo de producción o de estreno no se han publicado datos, pero lo primero que tendremos que saber es cómo Abrams encaja este proyecto dentro de todos los que aún tiene pendientes.