Dos grandes noticias con las que nos encontramos hoy. Por un lado se confirman los rumores que apuntaban que se estaba planeando una nueva película del emblemático personaje de Popeye, el marinero que conseguía su superfuerza de comer espinacas. Por otra parte tenemos la gran noticia de que el realizador Genndy Tartakovsky, responsable de series como Dexter's Laboratory o Samurai Jack, será el encargado de dirigirla y por lo tanto continuará acumulando proyectos y legándonos obras de un nivel que sólo algunos elegidos pueden alcanzar. Y digo que seguirá porque aún tiene que llegar a los cines de todo el mundo su último largometraje, Hotel Transylvania del que ya hemos podido ver algún interesante tráiler.

Popeye

Pero centrémonos en la película de Popeye. Poco se sabe hasta el momento sobre la obra en sí misma, porque lo que sí hemos conocido son los nombres de alguno de los responsables que trabajarán en ella. Ya hace tiempo que oímos los primeros rumores sobre la idea de que Sony estuviera planeando esta cinta, pero de pronto nos hemos encontrado con que ya cuenta con director, con que el guión estará escrito por Jay Scherick y David Ronn (responsables del libreto de The Smurfs) y que Avi Arad (cabecilla de Marvel Stuidos) será uno de los productores. Es decir, que por un lado va a haber gente de nivel como el director o el productor, que en teoría tendrá presupuesto suficiente para hacer una buena película, pero que nos hace temer que el guión no estará a la altura.

Otra de las partes "negativas", depende de como se mire, es que la película estará realizada mediante animación por ordenador y estará en su correspondiente 3D. Estoy seguro de que la primera impresión de la película será un poco extraña al no encontrarnos con una animación tradicional, lo que inevitablemente también conlleva un cambio en la fisionomía de los personajes, el color y los tipos de planos que veremos en la cinta. De todos modos no sería la primera vez que una adaptación cinematográfica del personaje se aleja de la obra original puesto que en 1980 ya tuvimos una cinta de Popeye, en imagen real, protagonizada por Robin Williams y dirigida por Robert Altman.

Sin embargo, aún es pronto para emitir cualquier juicio sobre la calidad de la obra y sobre su fidelidad con el personaje original creado por E. C. Segar. Lo importante, y con lo que nos tenemos que quedar por ahora, es que han elegido a un buen director para hacerse cargo de ella, que ha demostrado en numerosas ocasiones su buen hacer, y eso tiene que ser suficiente motivo como para tranquilizar a los fans más acérrimos de Popeye.