Que Avatar, el sueño azul, de James Cameron fue un éxito nadie lo duda, y menos si miramos las cifras: 2.782 millones de dólares recaudados en todo el mundo. Cameron, que desde Titanic no tiene nada que demostrar ni a los cinéfilos ni a la industria, anunció hace tiempo la intención de expandir Pandora y sus historias a través de Avatar 2 y Avatar 3. Es lógico que quiera seguir ganando dinero y ambas secuelas tienen el éxito asegurado pero Cameron, en una reciente entrevista con The New York Times, se muestra tan convencido del potencial de esa historia que planea un Avatar 4:

En los últimos 16 años he dividido mi tiempo entre la exploración del océano más profundo y el cine. Así que no estoy interesado en el desarrollo de cualquier cosa. Estoy en el negocio de Avatar. Es todo. Estoy haciendo Avatar 2 y Avatar 3, y tal vez hagamos Avatar 4. Tampoco produciré películas para otros, ni estoy interesado en ver guiones. Puede que parezca demasiado restrictivo, pero el hecho es que creo que con el mundo de Avatar puedo decir todo lo que necesito decir y todo lo que creo que hay que decir sobre cómo está el mundo y qué debemos hacer al respecto.

Además de centrarse en Avatar, Cameron, señaló que pretendía seguir haciendo documentales, una actividad que viene desarrollando desde hace años y que le permite explorar su vena más ecológica:

Cualquier cosa que pueda hacer en otro ámbito, será a través de documentales. He hecho cinco documentales en los últimos 10 años y seguramente haga muchos más. De hecho estoy haciendo uno ahora mismo Deep Sea Challenge, seguramente podamos verlo en el primer trimestre del próximo año.

El director se refiere a un documental que prepara junto a National Geographic y que relata su descenso a las fosa de las Marianas.

En cuanto a las dos secuelas de Avatar que ya se habían anunciado, Cameron tiene intención de rodarlas como si fueran una misma película, pero el rodaje se está haciendo esperar ya que el director y su equipo técnico están desarrollando un nuevo software:

Hemos pasado el último año y medio en el desarrollo de software y de nuevas fuentes de información. La metodología virtual de producción en la primera película era muy prototípica. Por entonces nadie había hecho algo parecido, no sabíamos si los dos años y medio de trabajo y los 100 millones de dólares iban a funcionar. Por tanto quiero hacer nuestras vidas mucho más fácil en el tema intelectual y en la creatividad. Fue una batalla muy cuesta arriba en la primera película. Hemos trabajado mucho en el proceso de producción y la creación de nuevas etapas en Los Ángeles y con los efectos visuales en Nueva Zelanda. Ahora estamos pendientes del guión, será lo próximo que hagamos.