En Cannes se concentran las tres edades del hombre, pues encontramos desde los más precoces, como Xavier Dolan, que con 23 años ya tiene varias películas en su haber, hasta los más veteranos, creadores de una filmografía que ha influenciado la marcha de la historia del cine. Es el caso de Alain Resnais, un cineasta clave de la Rive Gauche, un movimiento paralelo a la Nouvelle Vague francesa de los años sesenta, que a sus 89 años ha presentado un nuevo film en Cannes, el mismo día que Hong Sang-soo o Kiarostami.

Se trata de Vous n´avez encore rien vu (Todavía no habéis visto nada), que en su título esconde toda una declaración de intenciones sobre el vitalismo que todavía destila este reputado director. En la rueda de prensa, el director explicó la génesis del título:

Se deslizó solo en la sala de montaje, primero lo dijimos como una broma y se convirtió en un proverbio entre el responsable del montaje, Hervé de Luze, y yo. Y luego fue escrito en las cajas, el laboratorio nos envió las etiquetas y lo adoptamos. Pero no teníamos ninguna intención.

Vous n´avez encore rien vu trata de analizar la interrelación entre cine y teatro. Un director de escena convoca, tras su muerte y a través de un testamento, a una serie de actores para poner en escena la obra Eurídice, de Kean Anouilh. La película de Resnais se convierte en una declaración de amor al oficio del teatro, y para ello incluye en su reparto a algunos de los intérpretes franceses más explosivos, como Michel Piccoli, Mathieu Amalric y Lambert Wilson. Anny Dupperey, una de las actrices, comenta el trabajo de rodaje:

Estábamos al servicio de Jean Anouilh, del teatro, de la belleza. Aunque me esperaba a una gran dosis de virtuosismo cuando vi la película, no pensé que fuese a emocionarme tanto. Todo el virtuosismo estaba al servicio de la emoción. Ha sido un trabajo maravilloso.

Resnais es el cineasta por excelencia de la memoria. Casi toda su obra cinematográfica versa sobre la necesidad de conservación del recuerdo y su influencia directa en el presente. Ha abordado la memoria histórica en dos obras clave: en el documental Nuit et Brouillard (Noche y Niebla), uno de las primeras obras audiovisuales sobre el holocausto; y en Hiroshima mon amour, un film con guión de Marguerite Duras y que aborda las huellas del holocausto en dos seres humanos que buscan la salvación a través del amor.

Pero quizá su obra culmen, y una de las cimas del surrealismo en el cine, sea L´année dernière à Marienbad (El año pasado en Marienbad), donde el señor X trata de convencer a la señora A para que abandone a su marido M, pero ella no recuerda la promesa realizada el año pasado en en Marienbad. Toda la obra transcurre en un hotel barroco y trata de construir unas relaciones temporales y espaciales propias del sueño. Aquí el recuerdo linda con el onirismo, pues el pasado se convierte en algo tal lejano e irreal como una visión en la duermevela.

Con más de 60 años de carrera cinematográfica, su última etapa tampoco carece de interés, incluyendo el musical de canción francesa On Connait la Chanson, o Les Herbes Folles, estrenada en España hace unos meses. Pero Vous n´avez encore rien vu no supone el final, como afirma en la rueda de prensa:

No pienso en términos de mi carrera. Soy un improvisador. Esta película no se parece a ninguna. Si hubiese pensado en la película como en un testamento, no habría tenido ni la audacia ni la energía para hacerla.

Fotos: Página Oficial de Cannes