El surrealismo que teje toda la filmografía de Luis Buñuel y que desarrolla plenamente en su etapa mexicana, ya tiene un heredero en el mismo país. Se trata del mexicano Carlos Reygadas, que hoy ha presentado su última obra, Post Tenebras Lux, el mismo día que Lee Daniels y un día después que Leos Carax, Walter Salles y Jaime Rosales. Es una obra críptica y surreal, de ahí el abucheo que ha recibido de la crítica al finalizar la película. Aunque Reygadas estaba tranquilo, pues admite que no quiere llegar a las masas, sino convencer a espectadores individualmente.

El título del film proviene de un versículo del libro de Job, que dice “después de las tinieblas, espero la luz”. Y eso parece sentir el personaje principal del film, un padre de familia que decide emigrar de la ciudad al campo, donde aflorarán todas las obsesiones sexuales que había reprimido durante años. A su vez, los hijos desarrollan una historia de amor que surca los años. Los personajes desarrollan, a partir de estos conflictos, un mundo interior que se funde con el exterior y se indiferencia, de ahí la difícil aprehensión del film.

Reygadas filma la naturaleza de forma magistral, que le sirve como proyección todo el conflicto interior de los personajes. De ahí la importante presencia de animales en el film, que funcionan como símbolos del desgarro interior, aunque con una ambigüedad tal que es imposible fijar su significado. Además, incidiendo en esta subjetivización del exterior, Reygadas utiliza lentes que deforman los extremos del encuadre y muestran de forma clara únicamente el centro. El director lo ha explicado en la rueda de prensa:

En todos los planos rodados en exterior utilizamos este desenfoque en los bordes, pero nunca en el centro y nunca en las escenas de interior. Se trata simplemente de una cuestión de estética. Es la mirada con la que examino la vida, en cierta medida es como ver doble. La vida aparece ligeramente transformada en esta película.

De hecho, habló de la relación entre el cine y la realidad, admitiendo que el cine debe elaborar una transformación, no ser únicamente un reflejo fiel y realista:

Creo que es mejor dejar que todo fluya naturalmente, lo cual no quiere decir que esta película sea posmoderna. Existe una lógica que procede del instinto. Sentí la necesidad de transformar lo que veo. Es algo especial. Hace poco construí una casa y, en el momento de instalar las ventanas, me di cuenta que no me gustaban los cristales modernos: se ve todo como si no hubiera nada. Soy nostálgico, me gustan las ventanas que se pueden ver y a través de las cuales vemos las cosas de forma diferente.

Además, hay una imagen extrema en la que un hombre se arranca la cabeza y que Reygadas explicó:

Se trata de una imagen que puede acudir a la mente de cualquier mexicano cuando se duerme por la noche. Se trata simplemente de una imagen. Por desgracia, hoy en día, vivimos una época en que estamos rompiendo récords en este tipo de cosas. Es una imagen potente que se me ocurrió de forma espontánea.

Es la cuarta película de Carlos Reygadas, tras Japón (2002), Batalla en el cielo (2005) y Luz silenciosa (2007). Con ésta última, también muy controvertida, ganó el Premio del Jurado del Festival de Cannes 2007, y se trata de un acceso silencioso y pausado a la trascendencia a través de la luz, en un despojamiento de aderezos a lo Dreyer. Así, con Reygadas siempre jugamos con grandes referentes, y con Post Tenebras Lux, no podemos dejar de proyectar a Buñuel en cada plano.

Fotos: Festival Oficial de Cine de Cannes