Como viene haciéndose últimamente, el estreno de Prometheus será escalonado. El 30 de mayo en Bélgica, Francia y Suiza, al día siguiente Rusia, Israel o Dinamarca, un día después en Irlanda, los países escandinavos y el Reino Unido. Una semana más tarde, el día 7, irá llegando a lugares como Hong Kong, Grecia o Portugal, para aterrizar al día siguiente en India, Canadá y los Estados Unidos. Todavía una tercera semana después, el 14 de junio, podrán verla en Argentina, estrenándose un día después en México y Brazil. Para desconsuelo de muchos, no llegará a España hasta el 10 de agosto, pero para no desesperar, propongo hacer un ejercicio nostálgico a través de un recorrido por las películas que le preceden: Alien, Aliens, Alien 3 y Alien: Resurrection, intentando responder la pregunta que solemos hacernos cuando nos llega un remake o secuela: ¿dónde están ahora los principales artífices de aquella película que nos gustó tanto?

Como suele suceder con muchos proyectos cinematográficos, muchos fueron los cambios que se produjeron durante la pre-producción de Alien, para que finalmente acabara constituyendo la película que todos conocemos. La primera opción para dirigir la película era Walter Hill, en lugar de Ridley Scott, no sería Sigourney Weaver la primera opción para interpretar a Ripley, sino la que acabaría siendo su compañera de reparto Veronica Cartwright, e incluso este personaje era masculino antes de que lo acabara interpretando una mujer. Tampoco sorprende cuando resulta que en el guión original escrito por Dan O'Bannon y Ronald Shusett había una indicación que advertía que todos los personajes eran unisex, quedando la determinación de su género a elección posterior. Ciertamente, en el desarrollo de la historia no se utiliza el género ni el color, de ninguno de los personajes como motivo de ningún tipo de reivindicación social, el universo en el que se mueven no parece mostrar diferencias de ningún tipo, más que las que conllevan la preparación y titulación que permite que unos cobren más que otros, como reivindican con tanta fuerza Brett (Harry deán Stanton) y Parker (Yaphet Kotto).

Una de las cualidades de la película es la calidad y el magnífico nivel de todos y cada uno de los actores y actrices que integraban su reparto, que dista mucho del que encontraríamos en cualquier otra película de estas características, y que sumado a que tenían que desplazarse por unos decorados en tres pisos que recreaban casi en su totalidad y en una sola pieza los túneles y pasillos que conectaban las tres plantas de la nave Nostromo, añadieron un inusitado realismo y sensación de claustrofobia a la película. Sumado al impresionante diseño de la apariencia del extraterrestre y la nave alienígena que albergaba los huevos, diseñados por H.R. Giger, causaron un gran impacto emocional en la mayoría de los espectadores que vieron por primera vez Alien en 1979.

Resulta un poco lamentable que pesar de que la película tuvo un enorme éxito de público y el reconocimiento de la crítica, Alien no tuvo una gran recompensa en nominaciones de la academia, que sólo le dio dos, una por el diseño artístico y otra por los efectos visuales, logrando llevarse este último premio. Algo más de suerte tuvo en los premio Saturn, que le dieron el premio a la mejor película de ciencia-ficción, al mejor director, y a la mejor actriz secundaria, Veronica Cartwright. Los Bafta también reconocerían la película dándole siete nominaciones, de las que premiarían dos de ellas: diseño de producción y sonido. Curiosamente, uno de los primeros premios que cosecharía Alien sería en España, a través del festival de cine de San Sebastián, que le otorgaría un Concha de Plata por su fotografía y efectos especiales.

Aparte del magnífico trabajo de muchos de los integrantes del reparto, hecho en falta algún reconocimiento para Jerry Goldsmith, autor de una partitura que nada tenía que ver con una película de acción o ciencia-ficción, pero que sin duda se acoplaba a la perfección con la inquietante atmósfera de la película y su diseño de sonido. Mención aparte merece la secuencia de títulos de crédito de Saul Bass, tan sencilla y elegante, como perturbadora. Alien generaría toda una próspera colección de productos que incluyen cómics, videojuegos, secuelas cinematográficas y spin-offs que le relacionarían con otra saga alienígena como Predator, que sin duda nacería bajo su propia influencia. ¿Quien iba a decires a Dan O'Bannon y Ronald shusett lo lejos que llegaría una historia que vendían a los estudios con una premisa tan sencilla como que se trataba de hacer "Jaws en el espacio"?

Sigourney Weaver

Había participado en papeles minúsculos en Annie Hall y Madman, pero esta sería la primera gran interpretación de Sigourney Weaver, que le convertiría además en la gran dama de la ciencia-ficción que si podría perfectamente reírse de si misma participando en filmes como Ghostbusters o más recientemente Paul, volvería a interpretar Ripley en tres ocasiones más, logrando una nominación al Oscar por su intervención en Aliens, la primera secuela de Alien. De esta manera cerraría los lazos con James Cameron, que solicitaría de nuevo su presencia para una nueva saga de ciencia-ficción, como amenaza ser Avatar, siendo perfectamente capaz de consolidar su carrera cinematográfica en todo tipo de personajes que le llevarían a conseguir dos nominaciones más al Oscar, una por Gorillas in the Mist: The Story of Dian Fossey y otra por su personaje secundario en Working Girl.

Tom Skerritt

A pesar de que debutara en el cine en los años sesenta con War Hunt, la carrera del estadounidense Tom Skerritt siempre se ha movido mejor en la pequeña pantalla. Sólo en la década de los setenta comenzaría a volcarse más en el cine, sin dejar nunca de lado la televisión, en la que logaría su mayor éxito en los años noventa con su participación en Picket Fences, por la que conseguiría un premio Emmy al mejor actor en serie dramática, así como dos nominaciones a los Globos de Oro. Entre los filmes más conocidos en los que participaría después de Alien figuran filmes como The Dead Zone, Top Gun, Steel Magnolias, A River Runs Through It o Contact, en la que volvería a coincidir con John Hurt en lo que no sería una coincidencia, sino un homenaje directo a Alien. Pero lo cierto es que Tom Skerritt era el miembro del reparto con menos cualidades interpretativas, por lo que en esta última década volvería a refugiarse en la televisión.

John Hurt

Si muchos ya conocían a este magnífico actor británico gracias a su participación en la serie de televisión I, Claudius, lo cierto es que ya había comenzado su carrera profesional en los años sesenta, participando desde entonces en títulos tan interesantes como A Man for All Seassons o 10 Rillington Place y, especial y particularmente, en una TV-Movie tan hilarante y fascinante como The Naked Civil Servant, por la que lograría un premio Bafta a la mejor interpretación para televisión. Nominado al Oscar de la Academia por sus interpretaciones en Midnight Express y The Elephant Man, aunque su carrera no sería después demasiado prolífica, llegaría participar en títulos tan estimulantes como 1984 o Scandal.

Su participación en Alien le llevaría a ser requerido en algún que otro filme, que si bien no sería de corte fantástico dejaría traslucir la admiración por sus respectivos directores por la película de Ridley Scott, como sucedería con Robert Zemeckis, que le requeriría para Contact, o Álex de la Iglesia, con quien haría The Oxford Crimes. Si en la última década participaría en el principio y el final de la saga de Harry Potter, en los últimos años parece haber encontrado una interesante relación con Lars von Trier, que le elegiría para poner la voz del narrador de Dogville, y le volvería a contar con él para Melancholia. Este último año ha sido muy fructífero pues ha participado en filmes de gran éxito como Immortals, Tinker Tailor Soldier Spy -bordando su papel de Control- o Jayne Mansfield's Car, la última película dirigida por Billy Bob Thronton.

Ian Holm

Tampoco era un completo desconocido el británico Ian Holm que interpretaba a Ash, uno de los más inquietantes personajes de Alien. Si su trayectoria nos remonta a finales de los cincuenta, comenzaría a destacar en los años setenta a través de películas como Young Winston, The Homecoming o Robin and Marian, aunque también lograría mucha popularidad tras su participación en la serie de televisión Holocaust. Si en su filmografía posterior encontramos títulos tan estimulantes como Dance with a Stranger, The Madness of King George o The Sweet Hereafter, también cabe señalar sus relaciones laborales con cineastas como Terry Gilliam, con quien participó en Time Bandits y Brazil, Kenneth Branagh, que le incluyó en Henry V y Frankenstein, y David Cronenberg, para quien hizo Naked Lunch y eXistenZ. Mi capacidad de clarividente me lleva sospechar que su vinculación con Alien le pondría en películas como A Less Ordinary Life o The Fifth Element, pero quizás mucho más recordada sea en estos momentos su interpretación de Bilbo Baggins en The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring y The Lord of the Rings: The Return of the King. Volveremos a verle bajo esa misma forma en The Hobbit: An Unexpected Journey y en The Hobbit: There And Back Again.

Veronica Cartwright

Puede que no sea muy conocida para el gran público, pero me siento en la obligación de confesar que Veronica Cartwright es una de mis actrices de reparto favoritas, que llegaría a realizar muchas interpretaciones que, desde mi punto de vista, podemos considerar de culto. De origen británico, ya de niña se colara en filmes como The Children's Hour, la perturbadora película de William Wyler, o The Birds, la inquietante película de Alfred Hitchcock. Tras compaginar cine y televisión, en los años setenta volvería a colarse en filmes tan interesantes como Inserts o Invasion of the Body Snatchers, el remake de la famosa película de Don Siegel que dirigiría Philip Kaufman.

Posteriormente seguiría vinculada al cine de culto, casi siempre a mitad de camino entre el terror y el género fantástico como Nightmares, The Right Stuff, Flight of the Navigator, The Witches of Eastwood o Candyman: Farewell to the Flesh, y también sería perfectamente capaz de reírse de sí misma como para involucrarse en Scary Movie 2. Si hace poco podíamos verla en un par de episodios de la serie de televisión Revenge, uno de sus personajes más recordados es el de Cassandra Spencer, que interpretara a lo largo de algunos de los más interesantes episodios de The X-Files. El último año participó en largometrajes como The Yelow Wallpaper, InSight o Montana Amazon, y rueda en estos momentos Adventures of the Dunderheads junto a Haley Joel Osment.

Yaphet Kotto

A pesar de que el actor estadounidense Yaphet Kotto conseguiría uno de los personajes más carismáticos de Alien, casi podemos afirmar que este sería el punto más álgido de su carrera, en un año en el que acababa de estrenar Blue Collar, dirigido por Paul Schrader, y se dejaría ver junto a Robert Redford al año siguiente en Brubaker. Si The Thomas Crown Affair es uno de los pocos títulos interesantes en los que participaba anteriormente, posteriormente sólo se dejaría ver en películas de bajo presupuesto como Eye of the Tiger, The Running Man o Freddy's Dead: The Final Nightmare. Por lo demás su carrera se ha desarrollado en múltiples episodios para series de televisión, destacando su larga intervención en Homicide: Life on the Street. Quizás su participación en una película como Midnight Run le ponga de nuevo de actualidad ahora que planean realizar una secuela.

Harry Dean Stanton

Y también en la televisión se había curtido el gran actor estadounidense Harry Dean Stanton, a quien no le importa la medida de los personajes que interpreta, sino sacar el mejor partido posible de sus intervenciones. Desarrollaría los primeros años de su carrera cinematográfica en un cine eminentemente masculino que engloba filmes de acción, westerns y dramas carceleros como Per un pugno di dollari, Ride in the Whirlwind, A Time for Killing o Coll Hand Luke. Con la década de los setenta su carrera comenzaría a cobrar interés tras su participación en filmes como Kelly's Heroes, Pat Garrett & Billy the Kid, Dillinger, The Godfather: Part II, Farewell, My Lovely o Missouri, que culminaría en 1979, cuando coincidiría en cartelera con tres películas tan dispares e interesantes como The Rose, Wise Blood y Alien.

Quizás por eso en la década de los años ochenta viviría su etapa de mayor esplendor en la que después de inducir a Goldie Hawn a alistarse en el ejercito, en Privae Benjamin, se involucraría en una serie de filmes que por unos motivos o por otros, acabarían siendo de culto como La mort en direct, Escape from New York, One from the Heart, Christine, Repo Man, Slam Dance, Pretty in Pink, The Last Temptation of Christ o Fear and Loathing in Las vegas. Pero de toda su extensa filmografía será un personaje y una relación profesional la que marcaría definitivamente mi interés por este fascinante actor de físico difícil y voz trepanadora. El personaje sería el errante Travis Henderson de Paris, Texas, la magnífica película de Win Wenders que recogería tres premios en el festival de Cannes de 1984 y que sería el único auténtico personaje protagonista del actor en toda su carrera. La relación laboral sería la que entablaría con David Lynch a partir del rodaje de un cortometraje, The Cowboy and the Frenchman, que le llevaría a consolidar su relación a través de filmes como Wild at Heart, Twin Peaks: Fier Walk with Me o THe Straight Story. Si has podido escuchar su voz en Rango, también se dejaba ver en dos títulos recientes como This Must Be The Place o The Avengers. Actualmente involucrado en los rodajes de filmes como An Artist's Emblem y The Last Stand, la película de Kim Jee-woon que protagonizan Arnold Schwarzenegger, Forest Whitaker y Eduardo Noriega.