De entrada aclarar dos cosas: sí y no. Dado que ayer era el día de los inocentes en los Estados unidos, confirmar que , estamos ante una noticia insólita, pero no ante una broma, y que no, que no se trata del proyecto de Sony en cuyo guión basado en el best-seller de Walter Isaacson, estaría involucrado el oscarizado Aaron Sorkin y para el que George Clooney y Noah Wyle fueran los últimos candidatos para interpretar al que fuera co-fundador de Apple. Estamos hablando de Jobs, un nuevo proyecto independiente que parte de un guión de Matt Whiteley, a dirigir por Joshua Michael Stern, responsable de filmes como Neverways y Swing Vote, que si ya está terminando su tercera película, Carnaval, ya tiene previsto comenzar a rodar en mayo, teniendo a su disposición a Ashton Kutcher que tendría el duro trabajo de interpretar a Steve Jobs.

Quizás debido al tono de la mayoría de sus películas no se nos había ocurrido pensar en el que fuera protagonista, hace ya algo más de una década, de Dude, Where's My Car?, para interpretar a un individuo tan sobresaliente e influyente como Steve Jobs. Si bien es cierto que el parecido físico entre ambos es bastante considerable, otra cuestión será comprobar si el protagonistas de filmes como New Year's Eve, No Strings Attached o The Killers, por citar sus últimos estrenos, está a la altura de las expectativas. ¿Estaremos ante el advenimiento de un nuevo "superhombre" de la misma categoría de Tom Hanks, que se convirtiera en uno de los actores más influyentes de Hollywood tras pasar de hacer comedias como Splash, Bachelor Party o The Man with One Red Shoe a recoger premios Oscar por Phildelphia y Forrest Gump?

Por otro lado, si ya estamos más que acostumbrados a que surjan proyectos paralelos en torno al mismo tema, me parece bastante acertado que haya dos proyectos diferentes en torno a la figura de Steve Jobs. Más que nada porque por mucho que estemos hablando de un biopic, la historia siempre estará contada desde un punto de vista determinado. El hecho de que se cuente de dos maneras puede servir, no tanto para despejar dudas sobre el personaje, sino más bien para que el espectador pueda estar abierto a diferentes interpretaciones sobre los mismos hechos y no asumir lo que le cuenten en una película como un hecho consumado, como suele ocurrir muchas veces. En el caso de Jobs, el argumento estará más centrado en los tiempos en los que Steve pasara de hippy rebelde a co-fundador de Apple, convirtiéndose en uno de los empresarios más creativos y emprendedores de nuestro tiempo. Una etapa que ya pudo verse en el telefilme que protagonizara Noah Wyle con el título de Pirates of Silicon Valley.