No es tarea fácil buscar sustituta, no sólo al personaje que interpretara tan prodigiosamente bien Sissy Spacek en Carrie, la adaptación de la novela de Stephen King que tan bien dirigiera Brian De Palma, sino también a la loca, histérica e insoportable de su madre, a la que diera vida con inusitada fuerza la maravillosa Piper Laurie. Pero ese es el propósito de Kimberly Peirce, quien ha cogido las riendas del proyecto de MGM. Si tanto Spacek como Laurie fueran nominadas por sus respectivas interpretaciones, y dado que la propia Hilary Swank, lograra un Oscar por la suya en Boys Don't Cry, está claro que la cineasta, que no se ha prodigado demasiado desde entonces, no quiere escatimar esfuerzos en la actriz que será elegida para recibir ese baño de sangre, por lo que ya pueden olvidarse de Megan Fox y otras candidatas de índole similar.

Si para ponerse los zapatos de Betty White sus candidatas son actrices de la talla de Jodie Foster y Julianne Moore, no se pierdan la lista de las que han aspirado a interpretar a Carrie White. De entrada decir que la favorita de la directora no era otra que Shailene Woodley, que participara recientemente en The Descendants, pero que declinaba la oferta. Quienes sí han leído para la directora han sido Dakota Fanning, Emily Browning, Bella Heathcote o Lily Collins, aunque las finalistas han para quedarse con el papel no son otras que Haley Bennett, que tan sólo se ha prodigado en títulos como The Hole, Kaboom o Arcadia Lost y que participa en el próximo proyecto de Terrence Malick, Lawless -curiosamente Sissy Spacek participara en Badlands (Malas tierras), la primera película de Malick antes de ponerse en la piel de carrie- y Chloë Grace Moretz, que no necesita presentación alguna.

Lo curioso es la diferencia de edad que hay entre ellas pues si la primera ya está algo crecidita para interpretar a una chica de instituto con sus 24 años, la segunda, con 15 añitos, está en un punto ideal hasta para su primera regla. Imagino que no hace falta decir cual es mi favorita, que por sí misma hace interesante un proyecto pro el que muchos no apostaríamos. He de decir que la cosa me parece que se está poniendo interesante pues está claro que con Kimberly Peirce al mando del proyecto, no parece que estemos ante una nueva versión de la película de Brian De Palma, sino ante toda una nueva interpretación del texto de Stephen King.