Será todo lo guapa que quieran, pero ¿conseguirá algún día alguna interpretación interesante? Amanda Seyfried debe tener uno de los mejores agentes de Hollywood porque sin destacar excesivamente en ninguna de las películas que ha protagonizado últimamente, como Chloe, Dear John, Letters to Juliet, Red Riding Hood o la más reciente In Time, su agenda parece no tener fin. Si próximamente podremos verla en títulos como The Wedding, junto a un espectacular reparto que incluye a Robert De Niro, Katherine Heigl, Robin Williams, Susan Sarandon y Diane Keaton, o la película, todavía sin título que ha dirigido Mark Webber, ya podemos echar un vistazo al que será su próximo estreno: Gone.

El hecho de que la película esté dirigida por Heitor Dhalia, un cineasta brasileño cuya breve carrera se reduce a tres títulos como Nina, O Cheiro do Ralo, y À Deriva, muy premiados en Brazil y otros festivales Latinoamericanos y que se enfrenta ahora a su primera incursión en el cine estadounidense, puede ofrecer alguna garantía de encontrarnos con una película personal. Sobre todo si consideramos que ya tiene cerrado su siguiente proyecto, dirigiendo a Dakota Fanning en If I Stay.

Pero todas las expectativas parecen volverse disolverse, al menos para un servidor, cuando comprobamos que Allison Burnett, la autora del guión de Gone, ha participado también en los de filmes como Autumn in New York, Resurrecting the Champ, Feast of Love o Fame -la versión de 2009 que dirigiera Kevin Tancharoen- entre algún otro título que no he visto.

Amanda Seyfried interpreta en Gone a Jill, una joven que está convencida de que su hermana ha sido secuestrada por el mismo asesino en serie que la secuestró a ella dos años antes, y del que ella ha sido la única víctima que ha conseguido escapar. Sin embargo, parece ser que la policía no cree su teoría debido a que ni siquiera encontraron huellas de su propio relato como secuestrada, como para creer que ahora han secuestrado a su hermana. Esto le convierte en una especie de fugitiva de la justicia, en cuyo periplo busca al secuestrador de su hermana. ¿Soy el único al que este argumento le parece tan improbable como inverosímil?

Aunque claro, después de echar un vistazo al tráiler, intuyo que nos podemos encontrar algún giro (in)esperado de guión como el de Flightplan, la película que dirigía en Robert Schwentke en 2005. Título que, a su vez, robaba su idea de Bunny Lake is Missing, aquella maravillosa película que Otto Preminger dirigiera en 1965, a partir de un guión de John y Penelope Mortimer, quienes adaptaban para el cine la novela Marryam Modell. Por supuesto sólo estoy especulando, pero la misma onda me diera en su momento la película protagonizaba por Jodie Foster y lo cierto es que no estaba equivocado entonces. Saldremos de dudas el 24 de febrero de 2012.