Mucho se han criticado las últimas película realizadas por Robert Zemeckis, no sólo por los especialistas sino también por el público en general que le ha dado la espalda a sus obras, y eso se ha dejado notar en cuanto a la confianza que le otorgan los estudios para financiar sus películas. “Mars Needs Moms” no es una película dirigida por Zemeckis, donde sólo ejerce de productor, pero cumple todos los elementos de sus obras: utiliza a actores reales para capturar sus movimientos que, previo paso por el ordenador, los convierte en personajes digitales muy verosímiles.

Desgraciadamente el genio con el que Zemeckis nos supo sorprender en los años 80 y 90, actualmente ha desaparecido por su obsesión de conseguir películas de animación digital lo más realistas posibles, al menos en cuanto a la realización de los personajes. Porque todo lo demás no lo es para nada. Lo peor de todo, en este caso, es que Simon Wells tampoco está muy acertado por lo que el conjunto se resiente gravemente y eso es lo que nos dejan: una obra infantil, sin gracia, previsible y con unos resquicios de un cine que muchos pensamos que ya tenía que haber desaparecido.

Pero tampoco creo que Wells tenga toda la culpa. La verdad es que la obra no puede dar mucho más de sí, aunque la premisa de que unos marcianos (en el sentido más literal de la palabra) secuestren madres terrestres para educar a sus bebés es bastante interesante. Lo malo es que no hay mucho más que eso en la película: a partir de esta idea inicial que se expone en los primeros minutos, ya no hay más tramas que desarrollar, o al menos no hay ninguna que resulte interesante.

Porque hay muchos personajes que aparecen en la cinta que tampoco llegan a aportar nada significativo. Parece que se sentían obligados a incluir un determinado número de personajes, creyendo que así el relato sería mucho más rico y complejo, cuando no eran personajes realmente trabajados, que pudieran ayudar a un desarrollo natural y fluido de la historia.

El principal problema, a mi parecer, es que la película está enfocada a un público muy determinado, que es el infantil. Estoy seguro de que cualquier niño pequeño disfrutará con los movimientos de cámara y el asombroso aspecto visual de la cinta, que en este aspecto es remarcable, pero cualquier persona que busque algo más en la cinta no lo encontrará y sólo podrá quedarse con el armazón sin encontrar un interior del que extraer algo de provecho. También es verdad que no podemos esperar que todas las cintas de animación, como de imagen real, estén dirigidas a los dos tipos de público, pero cuando una película se muestra, promociona y se desarrolla bajo estas directrices, lo menos que se le puede pedir es que consiga sus objetivos y satisfaga por igual a niños y adultos.

Contra la simplicidad del guión, de la historia, de los personajes y de todo el desarrollo del argumento, está el aspecto visual de la cinta. Si por algo destaca Zemeckis es por el uso de la tecnología para conseguir películas estéticamente impecables, sorprendentes. Una vez leí, a propósito de sus obras, que era un poco irónico que el realizador utilizara ordenadores y todo el sistema de motion capture para conseguir personajes lo más realistas posibles, cuando podía simplemente utilizar a los actores que le servían como modelos. Sin embargo esta técnica no sólo consigue eso sino que aporta mucho más: los movimientos de cámara, planos imposibles y estéticamente un nivel muy superior por la total libertad con la que cuenta el director. Wells ha sabido aprovechar muy bien este aspecto y las escenas de acción son absorbentes.

Pero desgraciadamente no hay mucho más que se pueda extraer de la cinta. Y es una lástima porque era una vuelta de tuerca a la idea sobre las abducciones extraterrestres que tanto se ha utilizado en la ciencia ficción, sobre todo con toques de terror. Aunque esta vez la comedia es lo que predomina, tampoco es que sea una película especialmente destacable por sus gags, aunque con algunos cuenta. En definitiva, una cinta que tiene algunos momentos remarcables pero sólo a nivel visual, que tampoco perdurará en nuestras memorias una vez concluido el metraje.

2 estrellas

Fotos: PaperBlog, AllMoviePhoto & ProyectoAurora