Precedida por una campaña de promoción que la vendía como si fuera la nueva Nikita, en referencia a la popular película de Luc Besson, "La femme Nikita", la última producción del cineasta francés llega envuelta en polémica debido al malestar generado entre los colombianos por la imagen que de ellos se da en su película. Ciertamente es lamentable, pero no sólo esa imagen distorsionada, sino por todo lo que contiene una película como "Colombiana".

Es lamentable que un grupo de cineastas europeos descerebrados emulen las prácticas más deplorables del cine estadounidense del peor cine de acción, que no del mejor. Me refiero a ese tipo de cine que se apoya en clichés y estereotipos corrompiendo cualquier propuesta y que, con el pretexto de crear un producto entretenido, acaben llevando la película al terreno de la ciencia-ficción, cuando no era su intención. Y esto en lo que respecta al contenido, pero es que me parece patético escuchar hablar a todos estos actores latinoamericanos en inglés cuando por lógica tendrían que estar hablando en español, haciendo que la ya de por sí inverosímil propuesta parezca fruto de un supuesto cine de propaganda estadounidense.

Salvado el escollo lingüístico de la película vuelve a ser lamentable encontrarnos en el reparto con actores como Jordi Mollà, que debe haber iniciado un periplo por el lado vomitivo del cine internacional pues ya se dejara ver en "The Tourist", en "There be Dragons" y ahora esta penosa película dirigida por Olivier Megaton. (El apellido del director ciertamente parece un chiste a los oídos del hispanohablante). Tampoco es que el título vaya a hacer mucho por la carrera de Zoe Saldana, por muy espectacular que salga.

Y ya puestos en materia con la película en sí, más que lamentable resulta ridícula esa secuencia del asesinato de los padres de Cataleya en la que tras ser mostrada como una indefensa niña, se muestra como la ¡campeona mundial de parkour! Lo que queda claro con este comienzo es que estamos ante una película inverosímil y absurda que más provoca la hilaridad del espectador (al menos de este) que otra cosa, y que en la tercera secuencia deja constancia que estamos ante un disparate.

Lo cierto es que una vez Cataleya se convierte en adulta la historia se deja ver un poco mejor, pero tan sólo por el estilo visual adoptado por su director y porque está un poquito más justificado que hablen en inglés. Lo lamentable sigue siendo el guión¿ de la película, obra del propio Luc Besson y uno de sus colaboradores habituales, Robert Mark Kamen, que parecen hilvanarlo con hilos de tela de araña, pues nunca explican ni dejan que se intuya cómo llega la protagonista a las situaciones que llega ni la manera en la que prepara sus prodigiosos golpes, que más parecen propios de Ethan Hawke en "Mission: Impossible", que de una asesina a mitad de camino entre esa Nikita a la que aludían en la promoción de la película y el miembro latino de la salvaje y sangrienta familia Corleone. Y todo esto por no hablar de lo superficial de una propuesta que defiende la muerte y la venganza frente a la justicia y que busca tu identificación con una asesina por vocación.

1 estrella