Lo primero que me llama la atención de la flamante ópera prima de Joe Cornish, es lo premonitoria que resulta con respecto a los violentos sucesos que sacudieran varios puntos del Reino Unido en el verano de este mismo año. Si en un principio todo hacía pensar que el gobierno británico había esparcido el virus tóxico de “28 Days Later”, quizás debamos considerar la posibilidad de que todo hubiera sido una invasión extraterrestre que finalmente haya sido contenida por la población civil, tal y como sucede en “Attack the Block”.

Quizás mi comentario les parezca una broma más o menos acertada, pero sí podemos encontrar en la película, disfrazado en interesantes equívocos, una fuerte crítica social, tanto a las políticas de educación que descuidan la integración y el cuidado de los hijos más desfavorecidos de la Gran Bretaña, como de aquellos individuos que hacen de la violencia su estandarte. Y todo esto con grandes dosis de acción y de humor que hacen de “Attack the Block” un filme excepcional y tremendamente divertido.

Los actos tienen sus consecuencias

Otra de los puntos que me llaman la atención es que Joe Cornish no necesita de un gran presupuesto, ni de elaborados efectos especiales para perpetrar esta genial invasión extraterrestre. Pareciera que hubiera una declaración de principios escondida en las alusiones, no sólo al cine de los grandes estudios de Hollywood, sino contra toda la cultura estadounidense, que metafóricamente, se revela como la auténtica invasora, tómese como ejemplo las alusiones al FBI. Desde mi punto de vista, el enfrentamiento contra el primer extraterrestre sería una clara alusión a “E.T.: the Extra-Terrestrial”, en la que parecieran querer decir que si los estadounidenses siempre parecen quedarse paralizados ante una invasión extraterrestre, los ingleses actúan con rapidez y contundencia.

El equívoco forma también parte del desarrollo de toda la trama pues si en un principio se nos presenta al grupo protagonista como unos delincuentes -que lo son-, progresivamente les iremos descubriendo como simples adolescentes que pertenecen al estrato más desfavorecido de la sociedad, a la que se incorporan partiendo de núcleos familiares desestructurados. En el otro lado estaría Sam (Jodie Whittaker), la joven enfermera que tiene un novio colaborando con la Cruz Roja en África, como si en el Reino Unido no hiciera falta ayudar a tus vecinos. Con qué sencillez y acierto queda desarticulada la caridad hipócrita de los occidentales en una sola frase de la película.

¿Porqué no ayuda a los niños británicos? (…) ¿No tienen el bronceado suficiente?

Aunque pudiera parecer que la presencia de Nick Frost en el reparto podría robar el protagonismo de la pandilla juvenil -su reflexión sobre el origen del ser extraterrestre no tiene desperdicio alguno-, lo cierto es que el grupo de jóvenes actores se las vale por sí mismos para capturar la atención del espectador, particularmente John Boyega, que se desenvuelve a la perfección en su primer papel cinematográfico. Merece la pena resaltar el divertido trabajo de Luke Treadaway como el blanquito que pretende jugar a ser chico malo.

Tal vez hubo una fiesta en el zoo y un mono se folló a un pez

Por último resaltar la notable calidad del guión de la película que sabe proporcionar esa contundente crítica social con sutilidad, a la vez que resuelve con sencillez y efectividad los giros de guión que hacen avanzar el desarrollo de la trama principal. Sin duda habría que estar atentos a los próximos proyectos de Joe Cornish que le han llevado a involucrarse en los guiones de “The Aventures of Tintin”, para Steven Spielberg, y “Ant-Man”, que será la próxima película como director de Edgar Wright.

4 estrellas