Buen intento, no digo que no. Buen intento de sacar todavía mayor partido a la idea y personajes creados por Pierre Boulle en su novela, magníficamente llevada a la gran pantalla en 1968 por Franklin J. Schaffner en "Planet of the Apes". Lástima que a Rick Jaffa y Amanda Silver se les haya pasado por alto dos pequeños detalles, que el director de "Rise of the Planet of the Apes", Rupert Wyatt, no se ha preocupado de enmendar, sino de resaltar: no estamos ni en 1968 ni en 1963, año de publicación de la novela. Un dato que si haría que pudiese aceptar el planteamiento de una película que, en realidad es entretenida, pero que parece que sus planteamientos están más acorde con la realidad de finales de los años sesenta que con la de hoy en día. Trataré de explicarme aludiendo tan sólo a los spoilers que pudiera contener el trailer.

Por un lado tenemos a Will Rodman (James Franco). ¿Un científico que trabaja con animales y no es capaz de ver que su simio hembra está embarazada? ¿Unas instalaciones repletas de animales que sirven como cobayas y ¡no hay un pxxx veterinario!? Perdonen ustedes mi lenguaje, pero es que sólo con este detalle entenderán mi indignación hacia unos guionistas de pacotilla que creen que porque a sus personajes les hagan decir y hacer tonterías nos los vamos a creer. La cosa no queda ahí pues si el propio personaje de Rodman es presentado en un principio como un científico ultranegligente y temerario, que dudo que jamás hubiera sido contratado por una empresa de tres al cuarto, en un momento dado su atrofiada conciencia le proporciona de una integridad repentina y más inverosímil que el Alzheimer que padece su padre.

Por otro lado, no es que me irrite el maltrato a los animales --que claro que me pone enfermo--, es que me irrita que con la única intención de poner en boca de un personaje una de las frases más conocidas de la película protagonizada por Charlton Heston, se pase por alto que si hace más de cuarenta años no había leyes para la protección de animales, hoy en día casi eres un criminal si tratas a Caesar (Andy Serkins) de la manera en que lo hace Dodge Landon (Tom Felton). Huelga decir que a este individuo, que pareciera el tataranieto de aquel portero de noche de "The Elephant Man", no es que dude que alguna vez le contratasen para cuidar animales en cualquier institución, es que dudo realmente que él se presentase si quiera para un trabajo así, por mucho que el dueño fuera su padre. Por cierto, qué desperdiciado está Brian Cox.

¡Quítame las manos de encima, mono asqueroso!

A todo esto la interpretación de James Franco no sólo no ayuda en absoluto, sino que hace que te pongas de inmediato a favor de los simios, deseando con todas tus fuerzas que se rebelen cuanto antes para dar fin a esa patética civilización que retratan en la película. De tal magnitud es la incapacidad del actor para sacar adelante su personaje que con mucha menos presencia, es infinitamente más verosímil Freida Pinto, haciendo que me pregunte realmente ¿cómo no se les ocurriría ponerla a ella como científico y a su novio en la ficción como el veterinario?. Hasta tal es el punto de la ineficacia de James Franco que debe rendirme ante las cualidades de Andy Serkins que, embutido en su cobertura digital, nos regala el mejor personaje de "Rise of the Planet of the Apes".

Hubiera sido infinitamente mejor que se hubieran arriesgado a contar toda la película, única y exclusivamente desde el punto de vista de los simios, pues si algo hace que se pueda ver "Rise of the Planet of the Apes" hasta el final, es ciertamente la alternancia de momentos humanos con momentos simios, siendo mucho más interesantes en el segundo tercio, y siendo el último tercio de la película, ya dominado por los simios, lo mejor de todo. No quiero fastidiarles el final de la película, pero debo advertir que sí queda un cierto regusto amargo con el final de la película, pues más que el final la historia, es claramente el principio de una nueva franquicia. Gracias a Caesar que no hay ningún eco ni guiño al remake de Tim Burton.

2 estrellas