Tom Rowlands y Ed Simons son los dos músicos y compositores que se esconden detrás de The Chemical Brothers. Un dúo que junto a bandas como The Prodigy, Orbital, David Holmes o Fatboy Slim, fueran pioneros del sonido Big Beat, y que tras ejercer como DJs en diferentes clubes del Reino Unido, y publicar siete álbumes de estudio, acaban de afrontar con excepcional éxito su primera incursión cinematográfica como compositores de la excelente banda sonora de "Hanna", la película dirigida por Joe Wright.

Desde que grabaran aquel Song To The Siren, que sampleaba la versión del tema homónimo interpretado por This Moral Coil, y que fuera compuesto e interpretado originalmente por Tim Buckley, cuando todavía utilizaban el nombre de The Dust Brothers, muchas son las veces que hemos escuchado los temas de The Chemical Brothers en el cine. Gregg Araki ha incluido temas suyos en tres de sus películas, y también tienen una buena relación con Sofia Coppola quien protagonizaba uno de sus videoclips, Electrobank, para incluir después ella uno de sus temas en la banda sonora de "Lost in Translation". La conexión también puede venir de la mano de Spike Jonze, que ha dirigido varios vídeos musicales para los londinenses, así como otro videocreador de postín como Michel Gondry.

Los cineastas británicos siempre ha dado buena cuenta de The Chemical Brothers, incluyendo sus canciones en filmes como "The Acid House", "The Beach", "High Fidelity" o "The Good Thief", al igual que algunos estadounidenses que han querido mantener aportar una nota musical contemporánea a películas como "Very Bad Things", "Any Given Sunday", "Vanilla Sky", "Monster" o "The Butterfly Effect". Aunque debido a los ritmos acelerados de muchos de sus temas, puedes haberlos escuchado también en filmes de acción como "The Saint", "Gone in Sixty Seconds", "Driven", "Lara Croft: Tomb Rider", "The Salton Sea", "xXx" o "Charlie's Angels: Full Throttle".

También podíamos encontrar varios temas de The Chemical Brothers en la banda sonora de una de las películas del año pasado: "Black Swan", por lo que era de esperar que en cualquier momento, siguiendo los pasos de otras bandas y artistas de música electrónica como Daft Punk, David Holmes o Massive Attack, dieran el salto al cine para encargarse de la composición de una banda sonora completa. Particularmente cuando su música ya tiene de por sí una cualidad absolutamente cinematográfica al no incorporar casi nunca voces a sus piezas musicales, llegando estas a constituir las auténticas bandas sonoras de muchos de nosotros.

Hanna's theme es el tema principal que abre tanto la película como el álbum. Una dulce nana que transmite a la perfección lo que la propia Hanna (Saoirse Ronan) cuando la conoces por primera vez y desconoces todo aquello que es capaz de hacer. Probablemente, lo mismo que les transmite a Sophie (Jessica Bardem), su hermano y sus padres cuando se la encuentran sola en medio del desierto. Escape 700 interrumpe bruscamente esta primer tema, para dejar aflorar poco a poco esa impresionante capacidad de adaptación de Hanna, y su habilidad para superar cualquier obstáculo sin contemplaciones y sin ningún atisbo de dudas. Por otro lado, siendo un corte de un ritmo constante y ascendente, no es agresivo al insertar instrumentos cálidos y orgánicos que dejan traslucir al espectador la empatía y sensibilidad que Hanna es capaz de desarrollar.

La dualidad de estos dos temas será el denominador común de una banda sonora que tiene momentos espectaculares en cortes como The Devil is in the details o The Devil is in the beats, que perfectamente podría haber integrado cualquiera de los álbumes previos de la banda, al igual que Car chase, Container Park o Escape wacefold, pero que también se integran a la perfección con las imágenes para los que fueron creados. Quizás por eso resulta un estimulante álbum que puedes escuchar en tu iPod, cuando vas por la calle, para que pueda formar parte de tu propia banda sonora.