Dentro de la fauna filmográfica, siempre hay grande talentos que se destacan. Las películas no serían nada sin las grandes estrellas que día a día trabajan para que los productos finales sean cada vez más buenos y creíbles. Los actores, sin ir más lejos, son una de las partes más importantes en la realización, sin ellos, nada cobraría vida. Está bien, la animación juega un rol determinante, pero igual los dibujos necesitan una voz, que, generalmente, viene la mano de un reconocido actor que ha forjado su carrera en el rubro y que lleva años de cámaras y guiones en el cuerpo. Acá necesitamos profesionales.

¿Cuál es mi problema entonces? Precisamente eso, que acá necesitamos profesionales. Siempre me ha parecido que el fenómeno de los artistas cambiándose de un rubro a otro es bueno, pero, por algún motivo que desconozco, me molesta cuando gente que no es actor, actúa. No sé qué tiene el suceso, pero me molesta. me molesta en demasía. Siento que les falta esa chispa constante, ese dominio que te dan los años en el rubro, esa personalidad que te permite poseerte por un papel y no mostrar al verdadero yo; algo que le falta a varios aparecidos, que cambiaron la música por el cine o cosas tan extrañas como la lucha libre por el cine.

Casos hay varios, desde Dwayne "The Rock" Johnson, luchador de la conocidísima WWE, quien, luego de que comenzara a retirarse de esta práctica, empezó a tener papeles secundarios en algunas cintas hasta que, por cosas del destino, empezó a obtener papeles protagónicos. Está bien, quizás la lucha de la que estoy hablando también es un tipo de actuación, pero es radicalmente distinta al arte de hacer películas, donde necesitas tener la experticia a flor de piel o tu yo interior puede comerse al papel que interpretas y nunca dejarlo salir.

Lo bueno es que igual hay casa emblemáticos donde las cosas no se dan de esta manera y, por ello, puede decir que, a pesar de no soportar esta práctica, sí la trato de tolerar, después de todo, que se renueve el panorama siempre es algo que se agradece. Uno de esos casos sería el del recordado cantante Justin Timberlake, quien, luego de tener una carrera con su banda y después obtener fama como solista, decidió dar el salto final hacia el mundo del cine. Varios papeles, varias cintas. Una de las más recordadas, por lo menos para mí, es "The Social Network", donde se lució interpretando al gran creador de Napster y sacando adelante un papel bastante complicado y muy detestable.

La verdad es que estoy un poco confundido. Odio el fenómeno, de verdad lo odio, pero si de vez en cuando van a estar saliendo jóvenes con talento como el ya mencionado, creo que entonces vale la pena el sufrimiento. Después de todo, el mundo necesita gente multifacética, personas que puedan hacer más de una cosa y logre triunfar en cada una de ellas. Habrá que agradecer al crossover de actividades artísticas.

Creo que lo que hay que pedir es que por favor no proliferen "actores" como The Rock. Lo malo es que ya es tarde, pues al menos otros 3 luchadores de la ya mencionada disciplina están probando suerte en cintas de poca monta. Ojalá que no les vaya muy bien. Confío en que verdaderamente hay talento en las escuelas de teatro o en actores jóvenes que están esperando un papel importante para lucirse y empezar a brillar con luches propias.

En fin. Las cosas siguen y, al final, muchos de los ya mencionados artistas cruzados no han participado en cintas que, por lo menos para mí, signifiquen una amenaza. Habrá que dejar que el fenómeno corra, si, después de todo, hay muchas cintas, muchos espectadores y muchas salas donde estrenar. Que cada cual se forme su nicho y decida sus gustos.