En la actualidad, lo que se busca en Hollywood es la creación de franquicias. Un gran ejemplo de esto es el universo cinematográfico Marvel. En la línea de The Avengers, contamos con "Iron Man", "The Incredible Hulk", "Thor", "Captain America: The First Avenger" y los que se sumen. Cada personaje tiene una franquicia propia (o podría tener una); en conjunto como "The Avengers", sólo el tiempo (y la taquilla) lo dirá. En el caso de 20th Century Fox, compañía que se encarga de llevar a la pantalla grande a los X-Men, no se podrían quedar atrás. Así como surge la cinta "X-Men: First Class", existe la posibilidad de generar una franquicia. Bryan Singer, productor y guionista de la nueva aventura mutante, tiene ideas interesantes para darle continuidad.

Para aquellos que no han visto la película, les recomiendo que salten al siguiente párrafo y, después, vayan al cine más cercano a verla. Los lectores que ya la han visto, pueden continuar con tranquilidad. Como saben, la película dirigida por Matthew Vaughn cuenta con un argumento contextualizado históricamente durante la Crisis de los Misiles en Cuba. Este tratamiento espacio temporal, apoyado de un excelente desarrollo de personajes, son los elementos que hacen especial a "X-Men: First Class". Gracias a este excelente trabajo de guión, Bryan Singer ve un mundo de posibilidades adelante: el asesinato de John F. Kennedy, la Guerra de Vietnam, el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos.

La historia detrás de los Hombres X se presta para hacer un paralelismo, en con el tema de los derechos civiles y la igualdad. Después de dirigir dos películas y producir tres sobre estos personajes, Singer puede calificar como experto en el cómic. Destaca que los personajes principales en "First Class", Charles Xavier y Erik Lehnsherr, conocidos posteriormente como Profesor X y Magneto, son los líderes en una lucha por la igualdad racial. «Lo que es fascinante es que estos dos personajes realmente son Malcolm X y Martin Luther King, dentro de la mitología del cómic», menciona el cineasta. Este tema sería primordial en el desarrollo de una franquicia pues, a mi parecer, es de lo que se trata X-Men. Resultaría interesante contar con un tratamiento similar al visto en la más reciente producción.

Por supuesto, Bryan Singer y la misma 20th Century Fox han aprendido del pasado a golpes. Saben lo que no se debe hacer con una franquicia, por lo ocurrido con "X-Men: The Last Stand" y, seguramente, no dejarán que la historia para estas producciones se vuelva a repetir. Ahora mismo no hay un proyecto en marcha, ni planes oficiales de continuar la franquicia. Al final, la decisión queda "en manos" de la taquilla. Sinceramente, como lo cuenta Singer, una franquicia resultaría más que fascinante.