¿No se les ha venido alguna vez a la mente aquello de que el próximo giro de una película de David Lynch sería contar la misma historia, pero desde el punto de vista del perro que ladra? Pues parece ser que eso mismo es lo que han pensado los directivos de Fox Animation, pero en lugar de hacerlo sobre un proyecto del cineasta de Missoula, van a aplicarlo a una nueva vuelta de tuerca sobre la historia de "King Kong", no porque vayan a volver a contarnos la misma historia, pero en dibujos animados, sino porque ahora nos la contarán desde el punto de vista del gorila gigante, tal y como comentan en Deadline.

Chritian Magalhaes y Bob Snow ya se encuentran escribiendo esta nueva versión de la historia partiendo de una idea original de Mike Weber. Una historia que ya en sí fuera una vuelta de tuerca del tradicional cuento de hadas europeo La Bella y la Bestia, que igual que la propia historia de King Kong, ha sido llevada al cine en múltiples ocasiones, teniendo también su versión animada, de la mano de Disney en "The Beauty and the Beast", que tomara prestada gran parte de su concepto visual de la magnífica y encantadora obra maestra de Jean Cocteau: "La belle et la bête".

Con lo que respecta a las versiones con monstruo gigante, lo cierto es que mi favorita sigue siendo, a pesar de los efectos especiales, la que Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack realizan en 1933, protagonizada por Fay Wray, Robert Armstrong y Bruce Cabot. Una película cuya ingenuidad sigue siendo uno de sus mayores atractivos, aparte de haberse rodado en la que fuera considerada séptima maravilla del mundo: el Empire State Building.

En los años setenta, el productor de origen italiano Dino De Laurentiis se embarcaría en una interesante actualización de la historia que, dirigida por John Guillermin, estaría protagonizada por la debutante Jessica Lange, Charles Grodin y Jeff Bridges. Una historia mucho más verosímil, dentro de sus posibilidades, que llevaba al gorila a escalar por el World Trade Center.

Si las dos películas anteriores tuvieran sus respectivas secuelas, la que no dejó más secuelas que los daños psicológicos producidos en la mente del espectador, fueron lo que dejó la que hiciera Peter Jackson más recientemente, demostrando que dinero y efectos especiales no lo son todo en el cine. Su patética adaptación de la película original sólo sirvió para demostrar que Naomi Watts es realmente capaz de dar credibilidad a cualquier personaje que interprete. Ni me acuerdo donde se desarrollan las últimas secuencias de la película.