Se sabe que dentro del ejército no prima solamente el orden, sino también una fuerte cadena de instancias de represión que están dispuestas con el objetivo de "formar sujetos". No existe nada más humillante que esa serie de instancias en donde se les enseña a los soldados a depreciarse a sí mismos, bajando significativamente su amor propio con el objetivo de que, en situaciones de combate, respondan como elementos de un mecanismo bien organizado frente a cualquier orden dada por un superior, al mismo tiempo que no deben temblar frente al enemigo y al hecho de que sí o sí hay que apretar el gatillo. Este tipo de situaciones las habíamos visto en torno "Líbano", cinta en donde se trabaja precisamente esta especie de devenir infrahumano del soldado -- no puedo dejar de pensar en un texto de Theodor Adorno que habla precisamente sobre este tema --. Creo que, en cierta medida, el hecho de que aparezcan producciones como "The Whistleblower", cinta que ahora cuenta con su tráiler, implica una perspectiva con respecto a la situación de muchos soldados que era insospechada hace apenas algunos años atrás: quiero decir, un nuevo lugar del concepto de ejército para USA y muchos otros países.

La película en cuestión narra los hechos verídicos en torno a una investigación abierta por Kathryn Bolkovac, interpretada por Rachel Weisz, una policía de Nebraska que participa como "pacificadora" en la Bosnia posterior a los conflictos bélicos y se encuentra pronto en el medio de todo un problema de abuso de personas, violencia de género, etc.; situaciones tapadas por las altas autoridades de la UN que hacen la vista gorda y que inclusive declaran a muchos soldados responsables de estos crímenes como inmunes en la medida en que se encuentran resguardados por este tipo de instituciones. En términos de denuncia, la cinta se convierte en una especie de ojo moral que busca retratar este tipo de cuestiones para que trasciendan el campo de la mera noticia periodística.

El cine ha sido a lo largo de los últimos años una de las herramientas culturales más útiles para poner el foco en torno a este tipo de cuestiones, como el lugar de la mujer dentro de la estructura de cualquier ejército y el hecho de que muchos casos de violencia similares son tapados por las diferentes autoridades con el objetivo de que no trascienda y conservar así soldados que, pese a un comportamiento reprochable, son útiles a la hora del enfrentamiento: ¿este tipo de camaradería, de preservación del "buen soldado", no es uno de los elementos más indignantes de este tipo de estructuras? Pienso en otras cintas que hacen foco en este tipo de cuestiones, como la brutal "Flandres" (2006) y muchos otros trabajos, desde los clásicos -- "Full Metal Jacket" (1987) -- hasta los más recientes. El cine y la guerra no tienen solamente un vínculo épico, sino también un nivel de potente denuncia: les dejo el tráiler para que lo vean.