Para mi, ir al cine es casi un ritual. Los viernes por la mañana reviso la cartelera del cine que frecuento, hago una selección de una o dos películas de acuerdo a su horario. Llego a la taquilla, unos treinta minutos antes de la primera función, compro los boletos e ingreso a la sala. En ciertas ocasiones, especialmente voy al cine acompañada, soy más flexible en la selección. Así fue como, un viernes por la noche, terminé en el cine viendo "Tropic Thunder". Y desde entonces entró a mi lista de placeres culpables.

"Tropic Thunder" nos lleva al set de una película bélica protagonizada por tres grandes actores -- los mejores cotizados a pesar de sus escándalos y reputación --. Se trata de una adaptación de las memorias de John "Four Leaf" Tayback (Nick Nolte), un veterano de la guerra de Vietman, quien también participa en la producción como asesor. El rodaje se vuelve un martirio para el director novato Damien Cockburn, quien no puede controlar a sus "divas" a cuadro: Tugg Speedman (Ben Stiller), un actor de acción en decadencia; Kirk Lazarus, actor del método -- que no suelta al personaje hasta el lanzamiento del DVD --, quien ha recibido cinco Óscares; y Jeff Portnoy (Jack Black), comediante y actor drogadicto, una especie de chico malo. Estos son acompañados por los novatos Alpa Chino (Brandon T. Jakson), un rapero que se inicia en la actuación, y Kevin Sandusky (Jay Baruchel), el único actor que leyó el libreto, el libro en el que se basa y se preparó en un campamento para reclutas antes de comenzar el rodaje.

Según las noticias, la producción llevaba un mes de retraso y sólo cinco días de desastroso rodaje. Ante tal información Les Grossman (Tom Cruise), ejecutivo del estudio, ordena a Cockburn retomar el control del rodaje y recuperar el tiempo perdido. Para lograr el dramatismo necesario, Tayback aconseja al director llevar a los actores al extremo, como si realmente vivieran la Guerra de Vietnam. Así es como el autor del libro y el experto en explosiones, dejan a los cinco actores y su director en medio de la selva, rodeados de cámaras, en un terreno hostil, bañado con minas personales y narcotraficantes. Lo que sería una película, se convierte poco a poco en realidad, cuando Tugg es capturado por el grupo Flaming Dragon. Entre los actores -- entrados en personaje, uno padeciendo síndrome de abstinencia --, el equipo de filmación y un agente desesperado, salvan al protagonista para regresar a Hollywood y volver su sueño realidad: ganar un Oscar.

Ben Stiller fue el responsable de la historia, la cual se origino con una breve participación en "Empire of the Sun" (Steven Spielberg, 1987). Casi 20 años después, Stiller convocó a Justin Theroux y Etan Cohen para terminar de escribir el guión. "Tropic Thunder" va más allá de una parodia, de una película cómica, es una sátira que señala directo a la industria cinematográfica. Vemos estereotipos de actores, que terminan discutiendo sobre el ser, el actor, el personaje. Vemos una mega producción bélica que termina en la cuerda floja por problemas en el rodaje. Vemos al productor ejecutivo y al agente de la estrella, en el estira y afloja de las negociaciones -- incluyendo el bailecito de «Welcome to the Goodie Room» --. Nos presentan la fama, las locuras, las excentricidades.

La película es divertida, de principio a fin, desde la introducción narrada por Tayback hasta el baile final de Grossman. Stiller hace lo suficiente para considerarlo un actor en decadencia -- con "Simple Jack", como ejemplo --. Baruchel se destaca con un personaje secundario, aportando excelentes momentos. Pero, sin duda, los que se lucen en el filme son: Robert Downey Jr. «I know what dude I am. I'm the dude playin' the dude, disguised as another dude!», quien recibió una nominación al Oscar por su interpretación de Kirk Lazarus -- tal vez un guiño de la Academia, nada más -- y el irreconocible Tom Cruise, con su mejor interpretación en los últimos años. El personaje es tan, pero tan grande, que Paramount le da un spin-off ha estrenarse el año que entra -- si todo sale bien --.

Los guiños que hace sobre la industria son memorables, especialmente, lo que viene relacionado con la carrera del actor -- nacimiento y caída --, los reconocimientos que recibe, los diferentes tipos de actores. Existen los actores que se hacen famosos por su facilidad con cierto género; otros trabajan desde el fondo de su mente, cambiando hábitos y de apariencia; también existen los que se valen del escándalo para vender o, si va todo mal, terminan aplastados por el estudio y la misma industria. Rescato los diálogos entre Lazarus y Speedman, donde hablan sobre el tipo de retrasado que reconoce la Academia o cuando se pierden entre sus personajes. Una película que podemos ver una y otra vez, cuando necesitemos relajarnos y desconectar por un momento nuestro cerebro. Bueno, con moderación, siempre pasaremos un rato genial.

Foto: Film School Rejects