Era de esperar que después de los Oscar tuviéramos noticias acerca de los proyectos más esperados de la temporada: sin lugar a dudas, uno de ellos es "X-Men: First Class", cinta de Matthew Vaughn acerca de la primera formación del mítico grupo de super héroes de la historieta nacidos allá por 1963 con el objetivo de reflejar, dentro del universo de los personajes de los cómics, la compleja situación acerca de los Civil Rights tan discutidos en el momento y que tenían, por sobre todas las cosas, la cuestión de los afroamericanos puesta en primera plana, junto con otro tipo de situaciones de opresión por parte de una así llamada minoría, como pueden ser los movimientos feministas de la época o la clásica reivindicación de Bob Dylan acerca de la necesidad de sentirse jóven y rechazar el mundo de los viejos. ¿Cuáles son las noticias a celebrar? La aparición de dos nuevos carteles de la película, claro está.

Enfocadas en los dos personajes principales de la película, esto es, el mismísimo Charles Francis Xavier --- interpretado por James McAvoy --- y Erik Magnus Lensherr --- personificado por Michael Fassbender ---, o sea, el Professor X y Magneto antes de ser... Bueno, ellos, los líderes de los movimientos mutantes que pronto se revelarían como enemigos.

La idea de los carteles es clara: a partir del reflejo en el agua de cada uno de los amigos, pronto a devenir enemigos, adelantar la forma futura al mismo tiempo que sumar elementos importantes para la historia de cada uno: noten que el cartel de Erik tiene un alambra de púas que recuerda a los campos de concentración Nazis en donde Lensherr pierda a su familia y recibe el primer trato fatal que muchas sociedades tienen para lo que ellas mismas declaran como peligrosamente diferentes.

Si hay una escena de "X-Men" (2000), la primera película de la franquicia de Bryan Singer, es la inicial, en donde se nos muestra a Magneto de niño demostrando sus poderes en el terrible contexto en el que se vio sumergido durante la Segunda Guerra Mundial: una escena realmente impactante de esas que no se olvidan tan fácil. Esperemos que, dentro de una cinta mucho más enfocada a la acción que a cualquier otra cosa, podamos encontrar un fragmento tan elocuente como el reción citado como para entender que, detrás de estos super héroes, hay una fuerte recuperación de situaciones todavía aberrantes para la así llamada "humanidad". Los carteles, en contraposición, despertaron esta breve meditación en quien les escribe: esperamos que la cinta consiga mucho más.