Hasta el menos informado de los cinéfilos sabe que lo que actualmente se destila en Hollywood es hacer películas en 3D, utilizando esa tecnología como principal reclamo para conseguir éxitos de taquilla sin tener que trabajarse una gran historia o sin ni siquiera tener que recurrir a un gran reparto. El star-system se está muriendo y esto es buena prueba de ello.

Cuando hablamos de 3D, inevitablemente se nos viene a la mente "Avatar" puesto que, guste o no guste, es un auténtico espectáculo visual. Y cuando pensamos en la película, automáticamente también se nos viene a la mente el nombre de su creador y director, James Cameron, sin duda uno de los directores del momento y de los más poderosos —por no decir el que más— dentro de la industria norteamericana.

Como todo el mundo tiene una opinión sobre casi todos los temas, Cameron también tiene la suya sobre el 3D, sobre todo acerca de lo que se debe y lo que no se debe hacer con esta tecnología. Lo malo —o lo bueno, según como lo miremos— del serñor Cameron es que no se las sabe callar, y las va proclamando a los cuatro vientos. Una de ellas tiene que ver con la última película de su ex-mujer Kathryn Bigelow, "The Hurt Locker", de la que afirmó que habría sido una película mucho mejor si se hubiera rodado con la tecnología 3D.

No contento con ello, también se dedicó a criticar otras películas, como la última del francés Alexandre Aja, "Piranha 3D", que si bien no es de las mejores que tiene en su filmografía, tampoco es que sea una mala película. Al menos da lo que promete. De ella declaró Cameron que es el ejemplo perfecto de lo que no se debe hacer con el 3D. Ahí es nada. Rápidamente productores de la cinta salieron en defensa de la obra y criticando a Cameron por la gratuidad de sus palabras.

Sus declaraciones más recientes hacen referencia a la adaptación que se está realizando sobre el famoso juego de mesa Battleship, de la que ya os hemos hablado en Extracine. A raíz de esta producción, el director afirmó:

Estamos en una crisis de historias. Ahora quieren hacer una adaptación cinematográfica del juego Battleship. Eso es pura desesperación

Está bien que alguien dentro de la industria, y sobre todo tan importante en Hollywood, opine esto y sobre todo se anime a comentarlo abiertamente. Cameron no critica las adaptaciones de obras originales, como de libros o cómics, sino las que se producen a partir de una obra que no tiene nada que ver con el cine o al menos que no puede servir específicamente para convertirse en largometraje:

Todo el mundo en Hollywood sabe de la importancia que tiene que una película sea una marca antes de llegar a los cines. Si una marca ya es conocida, Harry Potter por ejemplo, o Spiderman, ya llevas mucha ventaja. Y ahí es donde está el problema. Porque desafortunadamente estas franquicias se vuelven más ridíduclas. Battleship. Eso degrada al cine.

Parece que se la tiene bien jurada a la próxima película de Peter Berg, tal vez quería participar en ella y no le han dejado. Sin embargo, creo que no le falta razón a Cameron en cuanto a que cada vez nos encontramos películas más surrealistas en la cartelera basadas en las ideas más absurdas que nos podamos imaginar. Un ejemplo de ello será sin duda "Battleship" aunque tampoco hay que esperar un año para encontrar ejemplos. Pese a esto, no creo que la solución al problema sea la incorporación del 3D a las películas simplemente porque se muestre como algo novedoso. Lo único que demuestra con esto es que se queda en lo puramente visual de una película cuando en realidad, cualquier espectador que vaya al cine, lo que verdaderamente busca es una buena historia con unos personajes trabajados que le hagan recordar la película. Y eso no se consigue con el 3D.

Vía: Collider | Foto: EsMas