Ganadora de la Copa Volpi a la mejor actriz por "Edward II" y de un Oscar y un Bafta por su papel de Karen Crowder en "Michael Clyton", Tilda Swinton es una de las pocas actrices que pueden presumir de haber servido de estímulo creativo a cineastas como Derek Jarman, Sally Potter o, más recientemente, Luca Guadagnino.

Desde la sensibilidad homosexual hasta la reivindicación de lo andrógino

Nacida en Londres un 5 de noviembre de 1960, Tilda Swinton trabaja en teatro antes que en cine, en el Traverse Theatre de Edimburgo y en la Royal Shakespeare Company, aunque prefiere el medio cinematográfico al teatro. En los años ochenta comienza a hacerse muy popular en los circuitos artísticos e intelectuales por su fructífera colaboración con el pintor, escultor y cineasta Derek Jarman, a través de obras como "Caravaggio", "The Last of England", "War Requiem" o "Edward II", basada en la obra de Christopher Marlowe y que, ciertamente, da una visión bastante más acertada y cercana a la realidad del personaje ---a pesar de lo artificial de la puesta en escena---, que la que hiciera con tanta torpeza Mel Gibson en "Braveheart". Junto a Derek Jarman desarrolla una relación profesional en la que la actriz forma parte del proceso creativo tanto como el cineasta, tal y como si ella fuese la paleta de colores de la que Jarman coge, absorbe y modela todo lo que necesita para impresionar su lienzo: la pantalla.

Sin embargo, la película más representativa de este período, y una por la que más se le recuerda, es la que hace con Sally Potter, quien consigue sacar el mayor provecho de su ambigua apariencia andrógina en "Orlando" que, siendo primero hombre y luego mujer ---"mismo cuerpo, sexo diferente"--- deambula desde el siglo XVI hasta el siglo XX, intentando comprender los misterios de la muerte, la poesía, la política, la vida, la guerra, el amor, el nacimiento… Al igual que sucediera con Jarman, Swinton participa activamente en el proceso de creación del proyecto siendo su aportación tan valiosa como la de Sally Potter. De hecho, aunque la directora británica no haya sido demasiado prolífica, ninguno de sus títulos posteriores ---"The Tango Lesson", "The Man Who Cried", "Yes" o "Rage"---, ha cosechado tanto éxito y reconocimiento como su adaptación de la novela de Virginia Woolf.

Desde Derek Jarman hasta John Maybury

Posteriormente vuelve a colaborar con Derek Jarman en "Wittgenstein" y "Blue" hasta que el cineasta fallece en 1994 a causa del SIDA. Una ausencia que deja un profundo y desolador vacío en la actriz londinense por bastante tiempo, lo que quizás le lleva a desarrollar un proyecto más artístico que cinematográfico, como la performance que realiza en 1995, The Maybe, una propuesta que consiste en exponerse al público durante una semana, dormida ---o aparentemente dormida---, en una caja de cristal. Esta instalación se representa en la Serpentine Gallery, para repetirse después en una galería de Roma. En esta época también participa en un vídeo musical de la banda de música electrónica Orbital, para su canción The Box, en lo que podría perfectamente ser una alusión a su instalación.

Retoma su actividad cinematográfica de la mano de John Maybury, discípulo de Derek Jarman, con el que participa en "Remembrance of Things Fast: True Stories Visual Lies", un documental sobre todos los aspectos de la cultura gay, para participar después en "Love is the Devil: Study for a Portrait of Francis Bacon". Entre ambas películas participa en otros filmes como "Female Perversions", "Conceiving Ada" o "The War Zone", teniendo su primer encuentro con Luca Guadagnino en 1999, con "The Protagonist".

Desde el cine independiente hasta el cine comercial

En el año 2000, participa en el título que inicia su coqueteo con un tipo de cine más comercial y popular, la lamentable "The Beach", a la que sigue una colección de personajes secundarios que nunca encuentran ni el reconocimiento popular por parte del público, ni una contundente respuesta por parte de la crítica o los sectores artísticos en los que se desenvolviera hasta entonces. Títulos como "Vanilla Sky", "Constantine" ---en la que vuelve a hacer uso de su andrógina cualidad para interpretar al arcángel Gabriel---, "The Statement", "The Chronicles of Narnia: The Lion, the Witch and the Wardrobe", "The Chronicles of Narnia: Prince Caspian", "Burn After Reading" o "The Curious Case of Benjamin Button".

Por otro lado, sigue cultivando su aspecto más creativo en títulos independientes como "Possible Worlds", "The Deep End" ---que le proporciona su primera nominación para un Globo de Oro, además de otros reconocimientos de la crítica---, "Adaptation", "Young Adam", "Thumbsucker" ---una producción en la que también participa como co-productora ejecutiva---, "Broken Flowers", "A Londoni férfi (The Man from London)", "Julia" o "The Limits of Control"; entre los que también se encuentran algunos títulos en los que vuelve a ser dirigida por una mujer como "Teknolust", "Stephanie Daley" ---en la que vuelve a arriesgar su propio dinero como productora ejecutiva--- o "Strange Culture", un documental en el que varios actores interpretan el tema, jurídicamente espinoso, del artista Steve Kurtz, quien está detenido como sospechoso de terrorismo debido a su trabajo.

Desde la fuente de inspiración hasta la fuente de financiación, o la fusión de ambas condiciones con Luca Guadagnino

En 2003 se convierte en musa de los diseñadores de moda holandeses Viktor y Rolf, quienes realizan una colección entera inspirada en Tilda Swinton. Su porte y elegancia no pasan desapercibidos, siendo elegida una de las diez mujeres mejor vestidas del mundo por la revista Vanity Fair en 2007. También participa en proyectos musicales, prestando su voz en cuatro cortes del álbum The Bachelor del canta-autor glam-folk-gótico Patrick Wolf, además de actuar en directo junto a Patti Smith en el London Meltdown Festival de 2005 leyendo textos de Susan Sontag, Bertold Brecht, William Blake y William S. Burroughs.

El arte ha estado también presente en su vida personal pues, siendo el padre de sus hijos el escritor y artista escocés John Byrne, desde 2004 mantiene una relación con el pintor alemán de origen neozelandés Sandro Kopp, a pesar de que sigue conviviendo con el padre de sus hijos facilitando que puedan tener una vida familiar en la que están presentes tanto la figura del padre como la de la madre. Todo un ejemplo de convivencia y muestra de la más avanzada civilización contemporánea, que tuvo que aclarar públicamente al extenderse morbosos comentarios al respecto.

Su compromiso con el Séptimo Arte le ha llevado a fundar su propio festival de cine en la localidad escocesa en la que vive, The Ballerina Ballroom Cinema of Dreams. Un evento comunitario gratuito y puramente cinéfilo en el que, durante ocho días, ella misma presenta e introduce cada una de las películas que se muestran, incluyendo una mezcla de cine clásico y rarezas de la cinematografía internacional excogitas por la propia Tilda Swinton, cuyo excéntrico gusto cinematográfico le lleva a contar entre sus películas favoritas filmes como "I Know Where I'm Going", "Balthazar", "Kiseye Berendi", "The School of Rock", "Let the Right One In" y "Brüno".

En el año 2008, se estrena un documental cuyo propósito es la reivindicación del legado artístico de Derek Jarman, "Derek". Ese mismo año recibe un Premio Teddy ---el premio gay oficial del Festival de Berlín---, junto con Kevin Collins ---pareja y protagonista de algunos de los filmes de Jarman---, Simon Fisher-Turner ---compositor de la mayoría de las bandas sonoras del cineasta---, Isaac Julien ---director del documental junto a Bernard Rose--- y James Mackay ---productor habitual del cineasta---, como reconocimiento para aquellos que como una "familia", son combatientes y aliados del cineasta Derek Jarman al velar por su patrimonio artístico.

Siguiendo los pasos de la colaboración que iniciara con Derek Jarman, mentor e impulsor de su carrera, Tilda Swinton aprovecha la popularidad y el reconocimiento obtenidos con su Oscar para financiar proyectos personales como "Io sono l'amore (I Am Love)" en los que no sólo aprende italiano en favor del rodaje en el idioma en el que se comunican los personajes que protagonizan la historia, sino que se involucra como productora con el objetivo de sacar el proyecto adelante junto con su director Luca Guadagnino, con el que mantuviera una conversación íntima sobre la vida, el amor y la muerte en el rodaje del documental-entrevista, "Tilda Swinton: The Love Factory", preludio y germen de lo que luego ha sido "Yo soy el amor".

Desde el presente reciente hasta el futuro próximo

Entre los proyectos en proceso de posproducción realizados recientemente por Tilda Swinton se encuentra la tercera entrega de la saga infantil, "The Chronicles of Narnia: The Voyage of the DawnTreader" y "We Need to Talk About Kevin", la historia de una madre cuyo hijo adolescente es responsable de un asesinato múltiple en su instituto que, tratando de lidiar con su dolor y sentimiento de culpa por las acciones de su hijo, se comunicarse por escrito con su ex marido.

Tendremos que esperar un poco más, por encontrase todavía en fase de producción, para disfrutar de "Phantasmagoria: The Visions of Lewis Carroll" o lo que será el debut cinematográfico de Marilyn Manson, aunque no detrás de las cámaras, pues ya dirigiera los videoclips de los temas "Mobscene", "The Nobodies" o "This is the New Shit"; también en proceso de producción se encuentra "Die Blutgräfin", dirigida por Ulrike Ottinger y que cuenta el relato de la condesa Erzsébeth Báthory en busca de las raíces familiares que le llevan a lo más profundo de la historia de Viena y la familia real de Habsburgo.

Fotos: Tilda Swinton On Line XEGA IMP Awards Lunes de cine con Ignatius