Concluye hoy el especial que durante tres semanas he dedicado a M. Night Shyamalan, con un análisis a sus dos últimas películas (si no contamos "The Last Airbender"). Si en el primer post vimos su meteórico ascenso al cielo de la fama, y en el segundo vimos su particular manera de tratar temas trascendentales, hoy analizaremos el giro radical que le dio a su carrera a partir de "Lady in the Water".

Si bien hasta entonces Shyamalan era conocido por sus giros de guión a última hora, con "Lady in the Water" y "The Happening" se olvidó de lo que desde primera hora había sido "marca de la casa". Tal vez porque las historias no lo necesitaban, tal vez para intentar callar la boca a todos los que le acusaban de basar todas sus películas en una sorpresa final.

La cosa es que desde "Lady in the Water", Shyamalan intentó demostrar que era algo más que un buen inventor de finales sorprendentes. Para algunos, tan solo demostró lo que intentaba negar, para otros, su cine va mucho más allá de esos finales sorpresa, y éstas dos películas son buena muestra de ello. Comenzamos... o mejor dicho, terminamos (éste especial).

"Lady in the Water"

Estamos tal vez ante el mayor fracaso de público de una película de Shyamalan. Una vez más, a mi parecer, por una mala publicidad y unas expectativas no acorde con el producto que el director ofrecía.

"Lady in the Water" es la primera película "made in Shyamalan" que no guarda un giro final sorprendente. Tal vez por eso muchos salieron del cine decepcionados. Lo que Shyamalan ofrece en "Lady in the Water" no es más que un cuento infantil de los de toda la vida, una "Bedtime Story" en toda regla, más cercana a "La princesa prometida" o "La historia interminable" que a sus primeros films.

El problema (o la virtud, según se mire) de "Lady in the Water" es precisamente el que azota la filmografía de Shyamalan désde sus comienzos, el que ha sido, más allá de los finales sorpresas, el gran sello de autor del director: Sus películas parecen una cosa, pero son otra muy distinta. Porque más allá de un cuento de hadas, que lo es, y con todas las de la ley, "Lady in the Water" es una excelente fábula metalingüística sobre la naturaleza de la narración, los arquetipos y mecanismos de las historias (no en vano la protagonista se llama Story) y el papel del autor cómo mesías de un mundo encantado.

A Shyamalan le encanta contar historias, es un narrador nato, y ese es el tema de "Lady in the Water": las narraciones, los cuentos, su origen e implantación cultural, su tradición oral... Y para ello, nada mejor que enmarcar su discurso precisamente dentro de un cuento. Un cuento, en efecto, algo megalómano, algo egocéntrico, un cuento en el que Shyamalan no deja de mirarse el ombligo. Pero es lo que pasa cuando un autor decide hablar de si mismo, su film acaba siendo, por naturaleza, un ejercicio onanista. Ya sea éste autor Fellini, Moretti o Woody Allen. O Shyamalan.

¿Hubiese cambiado algo que el personaje de Vick Ran no hubiera estado interpretado por Shyamalan? Probablemente, sí. La película habría ganado a un actor al menos decente (Shyamalan como actor no vale nada) y la crítica no se le hubiera echado tan encima. Sin embargo el sentido de la historia hubiera sido exactamente el mismo: El narrador, el autor de las historias, es quién salva el mundo. Es él el que tiene el don de crear historias. Y eso es precisamente lo más bonito de crear, saber que el fruto de tu trabajo puede, en algún momento, cambiarle la vida a alguien.

Aparte de su mensaje, de su discurso, la película a mi parecer funciona a la perfección como un cuento "extraño". Un cuento para niños desde el punto de vista de un adulto. Ahí cabe destacar el excelente trabajo de Paul Giamatti, como el guía espiritual de un grupo de gente a la que debe convencer de algo de lo que él mismo no está convencido.

Si "Lady in The Water" hubiera estado ambientada en un entorno de "capa y espadas", contaría hoy día con un millón de fans, y estaría mucho mejor considerada. Shyamalan se arriesgó ambientando una historia mágica, un discurso sobre el hecho de contar historias, en un bloque de apartamentos contemporaneo, que funciona como la típica pequeña aldea de un cuento infantil, en la que todo es posible.

"Lady in The Water" es la mezcla perfecta entre cine adulto y cuento infantil. Objetivo cercano al que tuvo Spike Jonze con su "Where the Wild Things Are", aunque con un look visual muy distinto, basado en la excelente fotografía de un excéntrico cómo Christopher Doyle. Para mí, funciona perfectamente como cuento infantil, con su moraleja incluida de que todos tenemos un papel en ésta vida. Como ejercicio cinematográfico metalingüístico me parece aún mejor. Como película de suspense, o misterio, lógicamente, suspende.

"The Happening"

Tras el varapalo que supuso que gran parte de público y crítica no supiera valorar "Lady in The Water", Shyamalan decidió, en parte, volver por su antiguo camino, y decidió hacerlo sin preocuparse en exceso. "The Happening" es una película "serie B" dentro de la filmografía de Shyamalan, una película que sólo trata de entretener, y que en ocasiones, lo logra con creces. El principal problema de "The Happening" es que Shyamalan se olvida de ser él mismo. Y en éste caso la historia personal de los protagonistas es muy, muy floja, está mal contada y es, en ocasiones, carente de interés. Por eso digo lo de "serie B", porque Shyamalan se preocupa más de contarnos qué pasa con "El incidente", de mostrarnos una serie de violentas, originales y excelentemente bien rodadas muertes, que de darle a sus personajes una historia interesante.

Es así como hay que ver "The Happening", como una simple cinta de entretenimiento, en la que un grupo de personajes se ve acosado por una amenaza exterior, al más puro estilo del género catastrofista. Que la naturaleza de dicha amenaza te guste o no te guste, te convenza o no, depende de cada espectador, y precisamente de eso depende que te guste o no la película.

Shyamalan ha sido conocido siempre como "el director de los finales". Sin embargo "The Happening" es la película con el mejor principio de toda la filmografía de Shyamalan. Con la secuencia de Central Park y la de los obreros el espectador se queda pegado al asiento sin atreverse ni a respirar. Acto seguido a ese prometedor principio, Shyamalan nos desvela toda la trama de la película en una sola frase. La dice uno de sus alumnos a un Mark Whalberg algo mejor que de costumbre: "Es un acto de la naturaleza que nunca llegaremos a comprender". No es casualidad que esta misma frase, palabra por palabra se repita al final de la cinta en boca de un analista.

Shyamalan tiene su discurso claro: Nos estamos cargando el planeta y algún día éste se encargará de nosotros. Ese mensaje impregna toda la película. No hay trampa, ni cartón. Es una película cien por cien sincera. Desde un primer momento te dice que son las plantas las culpables. Antes de cada suicidio siempre hay un plano de un árbol o arbusto agitado por el viento. Gran parte de la huida de los protagonistas está rodada en planos bajos con plantas en primer término. Y si quieres saber la causa de tanto desastre, tras la muerte del hombre a manos del cortacésped un cartel que anuncia una urbanización lo deja bien claro: "Te lo mereces". Nada en el cine de Shyamalan es casual. En todo momento los personajes y la historia nos dejan claro qué está pasando. Por momentos esta insistencia es incluso excesiva, y parece que Shyamalan nos está dejando claro que no esperemos uno de "sus finales".

Si vemos la película como una historia de catástrofes con mensaje ecológico, funciona a la perfección. Algunas escenas como la del iPhone (clara alusión a "Signs") o todo el episodio final con la Sra Jones, son momentos de pura tensión, muy bien llevados. Lástima que la historia de los protagonistas no esté a la altura, y nunca lleguemos a entender el carácter del personaje de Zooey Deschanel. En las escenas eliminadas del DVD encontramos una conversación entre los protagonistas en la que ella le dice a él que no quiere tener hijos porque no lo ve a él capaz de protegerlos a los tres. Lástima que fuera retirada del montaje final, porque con ésta aclaración la relación entre ellos y la pequeña Jess se entendería mejor.

Igual que un acto final de amor, que podría haber sido totalmente emotivo, se convierte en intrascendente por la falta de información que tenemos de los personajes.

Aún así, hay que reconocer en "The Happening" una cinta de género más allá que cualquier otra que haya hecho su autor. Entretenida y sin pretensiones, con un mensaje claro y contundente (la secuencia final en París me parece magistral y consecuente con el resto de la historia), mermada por unos personajes principales poco definidos pero, a mi parecer, bastante entretenida si no esperas mucho más.

Hasta aquí nuestro "Especial sobre M. Night Shyamalan".
Hoy mismo se estrena aquí en España "The Last Airbender" de la que espero que, al menos, me entretenga. Hay quién lo ama, hay quién lo odia. Hoy mismo habéis podido conocer la opinión de mi compañero Luis sobre el director, en aspectos similar a la mía, en otros muy distinta. Por eso quiero terminar éste especial con una encuesta. ¿Que os parece Shyamalan?

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