Hay películas que se convierten en clásicos por su altísimo nivel cinematográfico, por que crean tendencia dentro la industria, porque son el canto de cisne de un nuevo director, o porque llenan rápidamente sus vitrinas de premios. Hay otras que lo hacen simplemente por "aclamación popular". Son películas que nacen con el espíritu simple y puro de entretener, de darle a la gente lo que quiere. Películas que sin pretenderlo, marcan a toda una generación. Películas como "Regreso al futuro".

Este fin de semana se han cumplido 25 años del estreno de una de mis películas favoritas de todos los tiempos (y lo digo a boca llena). "Regreso al futuro" puede ser uno de los mega-hits ochenteros que mejor han envejecido a través del tiempo. Probad a ver hoy películas que recordáis con todo el cariño, tales como "Todo en un día" o "El club de los cinco", y que me perdone el gran John Hughes, pero veréis que han envejecido bastante mal, y que lo que a los 7 años te parecía una obra de arte, ahora no es más que un nostálgico recuerdo. En cambio probad a coger a un niño de 7 u 8 años, que jamás haya visto "Regreso al Futuro", ponedle el DVD, y os aseguro que se quedará pegado a la pantalla hasta que Marty consiga reunir de nuevo a sus padres. Es más, estoy seguro que, como yo, hay muchísimas personas que si se la encuentran haciendo zapping en TV, son incapaces de cambiar de canal por muchas veces que la hayan visto. Eso es lo que yo llamo saber envejecer. Por favor, que no me la estropeen con un (en este caso sí) completamente innecesario remake.

Porque el gran secreto de "Back To the Future" o "Volver al Futuro", cómo se la conoce en sudamérica, es un guión milimétricamente trenzado, una obra de artesanía de Robert Zemeckis y Bob Gale, que sabiendo las múltiples paradojas a las que se enfrenta cualquier historia que tome los viajes en el tiempo como algo posible, eligen ir por la vía de los personajes, que al fin y al cabo es lo que nos interesa de una película. Tan sencillo como poner a un chico en una misión que debe de cumplir antes de cierto tiempo. Es un esquema mil veces visto, pero que si se hace bien, funciona a la perfección. Lo original del caso es que, aquí, su misión es hacer que su madre se desenamore de él para que se vuelva a enamorar de su padre, a la vez que trata de arreglar una máquina del tiempo para poder regresar a su casa. Pero eso es lo de menos...

"Regreso al futuro" es la mezcla perfecta entre comedia, acción, ciencia-ficción y romanticismo. Es con toda seguridad la mejor película que jamás haya hecho (ni vaya a hacer) un director capaz de lo mejor y de lo peor como es Robert Zemeckis, y, sobre todo, supuso el salto al estrellato para un actor como Michael J.Fox, que siempre será recordado como Marty Mc Fly (mala suerte tuvo Eric Stoltz, él pudo haber interpretado el papel)

Frases como "¿Eres un gallina Mc Fly?" o "¿Has construido una máquina del tiempo con un DeLorean?" forman ya parte de la historia del cine. "Regreso al Futuro" se ha convertido en un imprescindible referente para todo aquel que quiera hacer una película sobre viajes en el tiempo, desde "Los Cronocrímenes" a "Jacuzzi al Pasado". Supuso un antes y un después. Y quizá no tenga la profundidad filosófica que muchos críticos exigen al cine (aunque yo creo que también la tiene), tal vez no cuente una historia de introspección que te ponga los vellos de punta (aunque ¿quién no se emocionó cuando George McFly planta un puñetazo a Biff?) y tal vez no tenga interpretaciones dignas de oscars (aunque a mi la de Christopher Lloyd como Emmet Brown me parezca la mejor de su carrera), pero nadie me puede negar que "Regreso al Futuro" es, probablemente, una de las películas más divertidas y entretenidas de la Historia del Cine. Y eso ya es decir mucho. Por cierto, eso sin contar con que su segunda y tercera parte, sin estar a la altura, son más que dignas continuaciones. Pero de eso ya hablaremos en un futuro.
5 estrellas