Algunos días atrás les anunciamos la aparición de las primeras imágenes oficiales de la venidera película de Sofia Coppola, "Somewhere", protagonizada por Stephen Dorff y Elle Fanning. Ahora, anunciamos con sumo placer la aparición del primer tráiler de una película que se las trae, sin lugar a dudas, y que suma un elemento más a la producción filmográfica de una directora que ya nos ha demostrado su capacidad para lograr una obra más que contundente.

Recordemos, la película narraba la historia de un actor hollywoodense reconocido por una de esas vidas al límite tan propias del imaginario yankee que vuelve a encontrarle sentido a su existencia luego de renovar el perdido vínculo con su hija, la cual no ve desde hace bastante tiempo.

Pronta a estrenarse, el filme --- al menos desde su síntesis --- nos ofrece los elementos básicos, los ejes temáticos constantes de las diversas producciones en las cuales Coppola ha metido su mano.

Y sí, lo prometido es duda, quizás luego, deuda: tratemos a avanzar un poco más con los esbozos que establecimos en la entrada anterior acerca de la producción fílmica de Sofia. Ya relevamos el hecho de que había un trabajo importante sobre el vínculo familiar que se retrataba en los filmes, una insistencia en la relación de los hijos con sus padres y, sobre todo, de la hija con el padre, ya sea bajo una figura específica, corporea, o un mandato ejercido desde la distancia: la sombra edípica del padre, tal vez.

Ahora bien, "Lost in Translation" (2003), por ejemplo, no encajaría muy bien dentro de este esquema si solamente nos quedamos con esta parte del estudio: tendríamos que revisar o reformular algunos postulados. Una de las posibles soluciones que podemos ofrecer a este entuerto es que, en términos de concentración en un individuo específico, la idea es la de retratar el momento de alienación adolescente: esa especie de ambigüedad general que toma el mundo en los momentos en que estamos creciendo: la sensación de encontrarnos en una especie de mundo espectral se consigue muchas veces, en términos visuales, con la presentación de imágenes muy luminosas, donde la luz se convierte en algo neblinoso, que borra los bordes de los cuerpos y las personas: ¿hay colores específicamente oscuros en los filmes de Sofia Coppola? ¿No son inclusive sus noches muy --- valga la extrema redundancia --- luminosas?

En "Lost in Translation", la alienación padecida por los personajes encarnados por Scarlett Johansson y Bill Murray es ese mismo sentimiento que todo adolescente percibe con respecto a su mundo, con respecto a su familia. Frente a esa disolución de los vínculos significativos que rodean a los individuos, la figura paterna tiene que operar con más fuerza para tratar de integrar a ese mundo un tanto perdido del personaje, al menos así funciona en "The Virgin Suicides" (1999) y "Marie Antoniette" (2006), mandato que en última instancia acarraerá la muerte. "Lost in Translation", al menos, se mueve un poco de estos planteos: hay un juego más insistente en el lenguaje, en la alienación padecida por el extranjero al someterse a una cultura y una lengua que desconoce, revelando que los personajes, desde un primer momento, por alienados --- ¿adolescentes?---, ya eran extranjeros de su propia vida.

Una nota de color antes de pasar al tráiler: el tema que acompaña el video es parte del venidero nuevo disco de The Strokes, del cual ya se encuentran circulando algunos videos de ellos tocando para este material.

Vía: First Showing | Foto: Zimbio