Ya se había anunciado en extracine.com --- revisen sino aquí la nota --- sobre los posibles trabajos que tendría que realizar Jeremy Renner, actor que saltó al conocimiento público luego de su interpretación en el film ganador del Oscar "The Hurt Locker". El problema reside precisamente en que la reciente explosión de popularidad que habrá recibido el citado actor replicó en su agenda de proyectos y terminó optando por abandonar un rol en el film "Battleship" y avocarse a desarrollar un personaje protagónico en un drama dirigido por P.T. Anderson. ¿Quién tomó la posta? El cada vez más solicitado Taylor Kitsch, quien parece tomar el primer papel que le llega a las manos si nos dejamos influenciar por su participación en filmes como "John Carter of Mars" o "The Bang Bang Club".

El film en cuestión, dirigido por Peter Berg, es una adaptación del juego "Battleship" de Hasbro que, en pagos dominados por la lengua castellana, es mejor conocido con el infatigable nombre de "Batalla Naval" --- sí, ese en donde nos rendimos ante la evidencia militar de las matemáticas y nos ponemos a determinar variables de X e Y para aniquilar al enemigo ---. ¿Cómo realizarán tal noble acto? Bueno, parece que transformando, o mejor, llenando el vacío narrativo del juego con una historia sobre una invasión extraterrestre. Kitsch interpretaría a Alex Hopper, seguramente, uno de esos salvadores de última hora.

La película, por otro lado, parece no tener un destino fijo en donde filmarse: varias son las páginas --- como la de aquí --- que notifican que el set de Australia fue reemplazado por uno en Louisiana, no debido a un cambio en el presupuesto, sino a la cercanía de este punto geográfico con respecto a algunas bases militares.

Una de las películas que me vinieron a la mente cuando leí esta nota es la clásica "War Games", la película protagonizada por Matthew Broderick y dirigida por John Badham, en donde el destino de la guerra nuclear en ciernes que el imaginario de las potencias mundiales de ese momento, USA y URSS, estaba en manos de una computadora que disparaba sitauaciones virtuales en el marco de un juego en donde nadie ganaba. La "moraleja" del film es contundente: the only winning move is not to play, o sea, la única jugada ganadora es no jugar... La deriva casi Zen de una situación absolutamente occidental es terrible, sólo comparada con una frase de similares consecuencias de "The Matrix", en donde un niño calvo le replica al cristo-binario de Neo There is no spoon, no hay cuchara.

¿Convendrá, en el caso de "Battleship", entregarse a una mística resignación y directamente no hacerla? Las conclusiones, claro está, serán vertidas luego de su correspondiente expectación. Ah: y para los que lo necesitaban, la mencionada escena de "War Games".

Vía: Hollywood Reporter │ Foto: Muse