A “The Hurt Locker” le llueven las hostias por todos lados. Hace poco conocíamos que uno de sus productores no podrá asistir a la gala de entrega, y ahora nos enteramos de una demanda por plagio. Para mí, esto solo puede significar una cosa: Desde los Bafta, han subido como la espuma las apuestas por la película de Bigelow, y se ha colocado como la gran favorita de cara a la gala de éste domingo.
Jeffrey Saarver, un soldado del ejército americano en Irak, ha acusado al guionista de “The Hurt Locker”, Mark Boal, de basarse en sus vivencias en Irak. Curiosamente, Boal, estuvo en Irak y contó lo que allí vio en un relato que se publicaría en Playboy, y que fue el gérmen del guión, pero no ha sido hasta que la película ha sido todo un éxito cuando Saarver (que aún está de servicio en el ejército) ha pedido reconocimiento en los créditos y una compensación económica. Mi pregunta a los abogados que nos lean: ¿Es lícito publicar un artículo periodístico contando la vida de alguien, pero no lo es hacerlo en una película?
Tanto el sargento como su abogado se esperaron hasta que se cerraran las votaciones para los Oscars para presentar la demanda. Según dicen, quieren que gane, pues el éxito les vendrá bien a la hora de conseguir una mayor compensación económica. No es la primera vez que una película de éxito es acusada de plagio. Es más, creo que vamos a llegar al punto de que el éxito de una película se mida por las acusaciones de plagio que se hayan presentado contra ella. Al fin y al cabo, This is Hollywood!.
Via y Foto: 20 minutos











Lo que se discute no es lo lícito de contar una história, sino que la compañia está sacando una ganancia económica a travez de una película, como cuando se hace una copia de un software con copyright (segun legislaciones en varios paises), es lícito (entiendase como “no es punible”, no es sancionable) si se hace para el uso de la propia persona o para el circulo familiar, pero en el momento en que sacas una “remuneración económica” por venta, renta, u otro contrato, es aquí cuando se convierte en ilícito.
Pero, ¿no se supone que el autor del artículo (y guionista de la película) también obtuvo remuneracion económica por su publicación en Playboy? ¿Por qué no se demandó ahi? y si es que tuvo menos repercusión, ahora que se han enterado, ¿por qué no demanda también por dicho artículo?