Ya es oficial —-o sea: muchos rumores coinciden—- el título de la precuela de “300”, la famosa película de Zack Snyder basada en la novela gráfica realizada por Frank Miller —-guión y dibujos—- y Lynn Varley —-colores—-: no hablamos de otro film que de “Xerxes”, a estrenarse aparentemente en el año próximo.
El título ya da por descontado el hecho de quién será el protagonista de una película a la que difícilmente se le podía sumar una continuación: Xerxes —-seguramente interpretado en la venidera película por Rodrigo Santoro—- estará basada en el mítico enemigo de Leonidas y se sitúa temporalmente 10 años antes de la primera película del tándem Snyder-Miller.
Como ya se ha anunciado en este mismo blog, la idea es que Miller culmine con una novela gráfica del mismo título -IMdb dice que ya está finalizado el borrador- que dé el puntapié inicial para comenzar a trabajar en el film. Como el propio Miller declaró en recientes entrevistas, la idea es centrar la acción en la batalla de Maratón, ocurrida en el 490 AC, acontecimiento bélico que involucró a las fuerzas de Persia, comandadas por Darío I, y a los atenienses. “Es la batalla de Maratón vista a través de mis lentes”, declaró el propio Miller, como para sumar un par de puntos al inconfundible estilo de sus lápices y, luego de varias incursiones en la realización de películas —-“The Spirit”, por caso—-, de su ojo como director.
¿Qué se puede esperar de esta precuela? En principio, valdría la pena recordar la aparición de la película “300” dentro del contexto cinematográfico internacional y de cómo funcionó en su momento a la hora de revisar la clara conexión que se establecía con el enfrentamiento bélico entre los Estados Unidos y los países de Medio Oriente, como Irak. Tanto el film como la novela gráfica demostraba la superioridad estratégica del mundo occidental-griego frente a la violencia multiforme de los enemigos persas, absolutamente desorganizados y mandando una andanada tras otra de monstruos y soldados intimidantes. La “elegancia”, la “violencia económica (medida)” de los soldados de Leonidas sirvieron para destruir al enemigo sin necesidad de recurrir a millones de soldados. La batalla de las Termopilas, tal el nombre otorgado por la historia occidental del enfrentamiento, pasa a ser un mito fundamental para la ideología bélica norteamericana: otra más de las apropiaciones realizadas en pos de intereses contextuales.
Miller es conocido por sus historias de héroes en decadencia que salvan –—cual Robert De Niro en “Taxi Driver”—- a una ciudad sumergida en el pecado. Basta releer obras clásicas como “El regreso del caballero nocturno” para darse cuenta. Aunque revolucionario en el manejo del medio historietístico, muchos de los planteos de Miller tienen una ligera tendencia a rescatar personajes arquetípicos de actitudes políticamente conservadoras y probélicas.
Sorprende, entonces, luego de esta perspectiva, revisar los rumores que indican que la intención es retratar la masacre sufrida por los persas a manos de los atenienses: ¿Se querrá reivindicar el hombre del Medio Oriente, dejado en el lugar del bárbaro violento carente de estrategia? Falta un año para obtener la respuesta definitiva a esta inquietante pregunta.
Vía: LA Times | Foto: rottentomatoes











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