El Hollywood de hoy en día se vale de cualquier herramienta para garantizar un éxito de taquilla, un blockbuster sin más ni más. Y estamos hablando desde la explotación de la “espectacularidad” hasta los screenings especiales que supuestamente comprueban que sus producciones cumplen con su objetivo. De lo contrario, corren de nuevo a la sala de edición o hasta al set para filmar escenas extras. ¿Qué más pueden hacer para manipular a su público meta?

En Alt1040 me encuentro con el próximo paso, el neurocinema, De acuerdo con la nota publicada por Pepe Flores, el objetivo de esta nueva técnica es detectar los elementos cinematográficos responsables de que disfrutemos una película. MindSign Neuromarketing es la firma que actualmente realiza los estudios correspondientes. Valiéndose de una resonancia magnética funcional, son capaces de detectar la estimulación de la amígdala cerebral, región cerebral en donde se procesan nuestras emociones.

A diferencia de los grupos focales que acompañan a los screenings, el neurocinema destaca únicamente las reacciones cerebrales, dejando a un lado la opinión del espectador. En otras palabras, MindSign busca dar a Hollywood el acceso a nuestros cerebros. De llegarse a implementar dicha técnica, nos enfrentaremos a películas sin retos narrativos, sin el trabajo de autor. Piezas fílmicas de entretenimiento fácil que no trascenderán por su riqueza cinematográfica ciertamente.

¿En dónde queda el arte de narrar con la imagen en movimiento?, ¿qué pasa con el reto de cada director cuando busca llevarnos de la mano a lo largo de la trama? Lo que no se han detenido a considerar es que aunque nos expongan a una estimulación, cada espectador entra en un proceso de percepción e interpretación. Por más manipuladora que sea una explosión, una secuencia o una toma, cada uno de nosotros generamos una lectura, lo que enriquece nuestra experiencia cinematográfica.

Personalmente estoy en desacuerdo con que Hollywood tenga a la mano este tipo técnicas, sobre todo cuando su aplicación no es adecuada. En lugar de preocuparse por buscar nuevas historias y nuevas maneras de contarlas, tendrán un compendio de fórmulas sin sustancia, con el objetivo de jugar con nuestras emociones de manera artificial. Pero tampoco hay que rechazar por completo al neurocinema, ya que podría aplicarse en el área de los estudios del cine.

Ustedes, queridos lectores, ¿qué opinan sobre el neurocinema?

Vía: Alt1040 | Foto: Collider