

A veces las películas se transforman en algo más que simples fotogramas atrapados en el celuloide y pasados a cierta velocidad para producir el efecto de persistencia óptica —una definición racional del cine, aún siendo la persistencia óptica tildada como mito, parece algo seco y sin magia alguna, tal como un golpe en el yeyuno, acción cuyo efecto inmediato es el vómito. Trivia: ¿Alguien recuerda en qué comedia golpean en el yeyuno a su protagonista para que éste vomite, cosa que ni de niño lograra?
Pero volviendo al tema del cine y su definición, decíamos que a veces una película es algo más: se la espera, se habla de ella, genera expectativa y un buzz incontenible en todos los medios, sobre todo en el mundo 2.0.
Tal es el caso de “Alicia en el País de las Maravillas”, la nueva película de Tim Burton. Ya nos han hablado de ella Alberto —Alicia como la película más esperada del 2010—, Becky —el sombrerero loco desde adentro—, Liliana —imágenes oficiales de la película— y Roberto —cómo el film calienta motores en las redes sociales—. Es decir, la película genera y ha generado constantemente temas de conversación.
Aprovechando este tremendo boca a boca que tiene la película —apoyado sobre todo en el tándem Burton-Deep—, y procurando mantenerlo en un nivel saludable, Disney y el Grupo PM realizan una acción interesante en Argentina: Un circuito de té inspirado en el universo de Carroll —tamizado por el ojo de Burton— de “Alicia en el país de las maravillas”.
Según nos informan desde la agencia Be Comunicación, el circuito incluye nueve establecimientos gourmet en los barrios de Palermo, Recoleta y Colegiales y se extiende hasta fines de marzo. Estos lugares son identificados con la misma calcomanía que ilustra el post, imagen que asegura una experiencia de té cuando menos distinta —¿a través del espejo, tal vez?—.
Dado que no todos podrán echarle una ojeada ya que Argentina para muchos queda a trasmano —¿cuánto más al sur se puede estar?— les dejo la descripción de uno de los menúes posibles para que babeen el teclado: cookie de chocolate y frutilla en forma de espiral, cupcake con granola de colores y un scon de queso —con forma de reloj— con el nombre de ”se me hace tarde ya”.
Contra lo que muchos creen, este tipo de mercadeo —aún cuando el ”merchandising” dura poco sin ser atacado por el comensal— funciona. Ya saben lo que se dice por allí: “panza llena, corazón contento”.
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semipro :D
@jaz: Fenómeno. Semipro con un Will Ferrell que nunca en su vida vomitó hasta el momento en el que el “ahora caza zombies” Harrelson le golpeó el yeyuno.
¡Saludos!