Un clásico es el que nos inspira, el que ofrece frases memorables… Vamos: el que sería imperdonable no tenerlo en nuestra cineteca particular. Fotografía impecable, trama intensa, actuaciones inolvidables. Son tantas las cualidades de una cinta que la convierten en un clásico. “Out for Africa” –“Memorias de África” o “África mía”, en España y México, respectivamente– cumple 25 años de su estreno y los requisitos suficientes para ser una entrañable referencia para los creadores y espectadores venideros desde 1985.
El director Sydney Pollack presenta con sensillez y vitalidad a sus protagonistas en esta película, basada en las memorias de la escritora danesa Karen Christence Blixen-Finecke –cuyo seudónimo es Isak Dinesen–. Su matrimonio por conveniencia y sin amor con el Barón Hans Blixen en la Kenia colonizada por los ingleses y la atracción por el cazador de la zona e irremediable soltero, Denys George Finch Hatton, detonan voluptuosos sentimientos en la vida de Karen.
Todo esto, en la exuberancia de la África recreada en el inicio del siglo XX, y pretexto para que esta cinta haya cautivado a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. Siete fueron las estatuillas en la entrega de los premios Oscars de 1986 las que se llevó por Mejor Guión Adaptado, Mejor Banda Sonora, Mejor Fotografía, Mejor Dirección de Arte, Mejor Edición de Sonido, Mejor Director y Mejor Película.
Meryl Streep, en su época más destacada; Robert Redford, maduro, con una estela de éxitos, encaminándose a su veteranía, y Pollack en una década durante la cual fue inmejorable con varios aciertos como director, como “Tootsie” –con 10 nominaciones al Oscar– y “Absence of Malice”, con un experimentado Paul Newman a su lado.
La magnificencia de esta película tomó con asombro a los especialistas y espectadores, al tiempo que la calificaron como una joya invaluable del cine internacional. Poder y poesía en sus personajes principales, pero también en la cultura africana y su entorno, que emergen del tratamiento mágico y entrañable de esta superproducción, como protagonistas igualmente importantes. Tanto como lo fue para Blixen, quien describió su belleza en su obra escrita.
Fue tan codiciada su reproducción, que Orson Welles quiso crear el guión antes que Kurt Luedtke –guionista del filme–, pues el actor y director fue admirador de la escritora. Pero como no, si la majestuosidad sólo los genios pueden recrearla con tanta devoción.
Cómo olvidar la escena en la que Denys George lava el cabello de Karen, mientras el agua jabonosa corre por la tierra. Sin duda, con un sensual simbolismo que cautivó a más de uno. Y así podríamos interpretar cada uno de esos atributos, que hacen de “Out of Africa” una obra maestra. Un clásico atemporal a 25 años de su existencia.
Vía: El mundo | Foto: Clarín Blogs











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